Nevaditos caseros

nevaditos-caseros

Nevaditos caseros

Es pensar en Navidad y la mente se llena de dulces típicos de estas fechas. La oferta es tan amplia, que creo no equivocarme si digo que podríamos comer un dulce distinto cada día y no repetirnos desde que comienza el Adviento el 1 de diciembre hasta el Día de Reyes. Esos días son un paraíso gastronómico para los golosos, y bueno, también para los no tan golosos ;)

No creo aventurarme al decir que entre todos los dulces que abundan en nuestras mesas en estos días, los nevaditos son precisamente los que menor presencia ocupan; es más, el hecho de que podamos encontrarlos a lo largo de todo el año en los estantes de los supermercados, hace que sean muchos quienes piensen que son el compañero ideal para cualquier café de sobremesa. Y no seré yo quien les quite la razón, ¡ea!

Los nevaditos son un tipo de mantecados en el que, tal y como su nombre indica, la manteca tiene un papel primordial; y es precisamente este ingrediente el que hace que la masa tenga un acabado tan crujiente y hojaldrado. Por otro lado, no podemos subestimar el toque que le aporta el vino dulce y que los hace tan exquisitos. 

Aunque la historia de los nevaditos no nos lleva siglo y medio atrás en el tiempo, que fue cuando La Colchona comenzó a elaborar sus polvorones artesanalmente, a quien más y a quien menos les es familiar los "nevaditos Reglero", y para muchos de nosotros ya son algunos de dulces artesanos más tradicionales. 

Invitado quedas a un delicioso nevadito casero

nevaditos-caseros

Receta de Nevaditos caseros

Ingredientes (Para 12-14 unidades)
  • 75 gr de manteca de cerdo a temperatura ambiente
  • 25 gr de azúcar
  • 40 gr de vino dulce o amontillado
  • Una pizca de sal
  • 200 gr de harina de trigo normal
  • Azúcar glas para decorar
Utensilios
  • Un cortapastas redondo de 4 centímetros de diámetro
Elaboración
  1. Ponemos todos los ingredientes en un recipiente amplio y los mezclamos con una espátula de madera o silicona. Cuando los ingredientes formen una masa compacta, volcamos sobre la superficie de trabajo enharinada; si la masa resulta demasiado pegajosa, añadimos una cucharada sopera más de harina y amasamos para integrarla en la masa. Ha de resultar una masa suave, agradable de trabajar y nada pegajosa.
  2. Formamos una bola y la envolvemos en film transparente. La reservamos en la nevera al menos durante dos horas para que adquiera firmeza. 
  3. Transcurrido ese tiempo, precalentamos el horno a 180ºC, con calor inferior y superior, y forramos una bandeja de horno con papel vegetal.
  4. Extendemos la masa con un rodillo enharinado hasta conseguir un grosor de 1.5 centímetros. Cortamos círculos con la ayuda del cortapastas y transferimos los nevaditos a la bandeja ayudándonos de una espátula fina. Dejamos también una pequeña separación entre los nevaditos. 
  5. Introducimos la bandeja en el horno y los cocinamos entre 20-25 minutos o hasta que la superficie forme un halo dorado.
  6. Sacamos la bandeja del horno, los dejamos enfriar cinco minutos. Después los espolvoreamos con una buena cantidad de azúcar glas y los retiramos a una rejilla para que terminen de enfriarse. Una vez fríos, si fuera necesario, espolvoreamos más azúcar glas por encima.

Receta de Velocidad Cuchara





Frittata de tomates cherry y queso de cabra

frittata-de-tomates-cherry-y-queso-de-cabra

Frittata de tomates cherry y queso de cabra

El tomate cherry es uno de esos productos de los que todos pensamos que pertenecen al grupo de las verduras, cuando en realidad se trata de una fruta. ¿Cómo te quedas? Lo sé, impactado y sin terminar de dar crédito a mis palabras. 

Pues sí, querido lector, el tomate cherry es una fruta, ¿o debería decir fruto? Y no lo digo yo, que lo único que hago es hacerme eco de un hecho que tiene como base este simple y sencillo razonamiento explicado claramente por el R.A.E.: "Producto del desarrollo de una flor después de la fecundación, en el que quedan contenidas las semillas".

Sin embargo, todos sabemos que el tomate nunca se ha servido en platito de postre con una cucharita para comerlo. ¿Por qué? ¿Puede que sea porque su sabor no es dulce? 

Aquí es donde podemos aclarar la confusión entre dos términos: fruta y fruto. A finales del siglo XIX Estados Unidos aprobó una ley que aplicaba impuestos sobre las verduras. Las empresas importadoras de tomates argumentaron que el tomate debía quedar exento de tales impuestos, puesto que era una fruta ("fruit" en inglés), ¿o lo que quería decir realmente era "fruto"? El lío se produjo a  la hora de traducir el término del inglés al castellano, puesto que en nuestra lengua adopta ambos significados.

Aquel tema fue tan serio que llegó a los tribunales, y se zanjó la cuestión catalogando al tomate como una verdura. 

¿Verdura? Pues hay quien aún así sigue sin estar de acuerdo con con clasificarla en el mismo grupo donde nos encontramos las lechugas, las acelgas o la coliflor, por ejemplo. Y aquí viene de nuevo otro tema peliagudo, pues se define como verdura es todo aquel producto de hoja verde, y me temo que las finas hojas del tallo del tomate no se aceptan como válidas. Lo que sí podemos decir es que el tomate es un producto de huerta, por lo que podemos catalogarlo como una hortaliza.

Y ahora que parece que nos hemos enterado, y entendido, ¿qué tal si pasamos a la receta de este frittata de tomates cherry y queso de cabra?

La receta está sacada de una revista de cocina que alude a esta frittata de tomates cherry como clafoutis. Según los apuntes que he recopilado sobre lo que es un clafoutis, (elaboración de origen francés) este es un pastel horneado que lleva huevos y harina entre sus ingredientes. Sin embargo, la receta que me ha servido de inspiración no emplea harina por lo que he decidido ser respetuosa a la hora de emplear el término francés clafoutis y cambiarlo por frittata (elaboración de origen italiano) que es una tortilla al horno. 

Si hay una cosa que me encanta de una frittata es la textura suave y esponjosa que adquieren los huevos al cocinarse suavemente en el horno; no tienen igual al cocinarse en una sartén. Los tomates cherry que he utilizado tienen un sabor extraordinariamente dulce que ya por sí solos son como comer golosinas de lo ricos que están.

frittata-de-tomates-cherry-y-queso-de-cabra

Receta de Frittata de tomates cherry y queso de cabra

Ingredientes (Para 4 personas)
  • 4 huevos tamaño "L"
  • 340 ml de nata líquida
  • 350 gr de tomates cherry
  • 150 gr de queso de cabra
  • 50 gr de espinacas baby
  • Una nuez de mantequilla
  • Un poquito de pan rallado
  • Sal
  • 1 cda de orégano seco
  • Pimienta negra molida
  • Unas hojas de albahaca fresca
Elaboración
  1. Precalentamos el horno a 180ºC.
  2. Lavamos los tomates y los secamos con papel de cocina.
  3. Engramos una fuente de horno honda con la nuez de mantequilla y espolvoreamos el pan rallado por la base y las paredes. Reservamos.
  4. En un recipiente batimos los huevos, añadimos la nata y mezclamos. Salpimentamos al gusto y agregamos el orégano. Removemos.
  5. Vertemos los huevos y la nata en la fuente, distribuimos las hojas de espinacas, los tomates cherry y desmenuzamos el queso de cabra alrededor. 
  6. Introducimos la fuente en el horno a media altura y cocinamos la frittata entre 30 y 35 minutos. Ha de quedar bien cuajada pero jugosa, teniendo en cuenta que si la consumes en frío endurecerá. 
  7. Distritubuir unas hojas de albahaca fresca alrededor y servir.







Bundt cake de leche merengada

bundt-cake-de-leche-merengada

Bundt cake de leche merengada


A estas alturas del año, y bien entrados en el otoño, hablar sobre el verano nos puede producir o bien un cierto incómodo escalofrío o bien una sensación cálida y reconfortante. El comentarlo viene a cuento de que mencionar la leche merengada me teletransporta a los veranos de mi infancia, a aquellos días de piscina cuando me tomaba un delicioso granizado de leche merengada.

Descubrir el bizcocho que Esther Clemente publicó meses atrás fue un flechazo inmediato con solo imaginarme aquellos sabores tan deliciosos a canela y a limón. Lo siguiente sería darle forma en uno de mis bonitos moldes para bundt cake y así tener mi Bundt cake de leche merengada. Y créeme si te digo que no defrauda ni en el sabor, ni en la textura. El paladar percibe sutilmente esos sabores tan presentes en muchas de las recetas dulces de  nuestra gastronomía: el limón y la canela. En casa nos gusta mucho esta especia, y me atreví a potenciar aún más su sabor añadiendo un poco de canela en polvo. El bizcocho resulta tierno, suave, blandito, con una miga de alveolos muy finos y delicados. ¡Es una delicia!

Y es con este delicioso bundt cake de leche merengada con el que he decidido sumarme al National Bundt Day que reposteros y amantes de estos preciosos moldes celebran el 15 de noviembre en Estados Unidos y desde otras muchas partes del mundo. Me pilla muy lejos unirme a la fiesta de manera presencial, pero este mundo virtual me permite transportarme virtualmente y celebrarlo con las mismas ganas y, sobre todo, sin gastarme ni un euro en el billete de avión, ja ja ja. 

bundt-cake-de-leche-merengada

Receta de Bundt cake de leche merengada

Ingredientes (Para 9 tazas)

  • 4 huevos tamaño "L"
  • 280 gr de azúcar blanco
  • 300 ml de leche
  • 150 gr de mantequilla
  • 300 gr de harina de trigo normal
  • 16 gr de impulsor químico
  • 2 ramas de canela
  • Ralladura de 1 limón
  • 1 cdta rasa de canela en polvo
Elaboración
  1. En un cazo ponemos a calentar la leche, la mantequilla y las dos ramas de canela. Una vez caliente, la tapamos y la dejamos infusionar durante 20-30 minutos. 
  2. Precalentamos el horno a 170ºC y engrasamos el molde que vayamos a utilizar. Reservamos.
  3. En un recipiente ponemos el azúcar y la ralladura y mezclamos unos segundos. Añadimos los huevos y batimos hasta que blanqueen y queden muy espumosos (unos 5 minutos aproximadamente).
  4. Filtramos la leche y se la añadimos a los huevos batidos. Mezclamos.
  5. Tamizamos la harina junto con el impulsor y la canela en polvo y lo añadimos a la mezcla en dos o tres veces, removiendo tras cada nueva adición. 
  6. Vertemos la masa en el molde. Si se trata de un molde tipo bundt, es conveniente apoyarlo en un paño de algodón y golpearlo suavemente contra la mesa de trabajo para evitar que queden burbujas y que la masa se reparta bien entre todos los surcos.
  7. Introducimos el molde en el horno y lo cocinamos unos 50 minutos o hasta que al pinchar el bizcocho con un palillo, este salga totalmente limpio.
  8. Dejamos reposar el bizcocho unos 15 minutos antes de desmoldarlo. Para ello, apoyamos el molde en un paño de algodón, de nuevo lo golpeamos suavemente contra una mesa, hacemos una leve presión con las yemas de los dedos en cada uno de los surcos del molde, lo volteamos sobre una rejilla y listo.

Receta vista en Directo al Paladar





Crema de hinojo al comino con queso azul

crema-de-hinojo-al-comino-con-queso-azul

Crema de hinojo al comino con queso azul

Si en tus manos cayera un hinojo, muy posiblemente te quebrarías la cabeza pensando en qué emplearlo, y es que este bulbo de sutil aroma anisado, no es de uso muy extendido en España. He de decir que posiblemente no es de esos productos que te llamen la atención con solo verlo esperando desde el estante de la frutería a caer en tu carro de la compra. Y lo cierto es que puede dar mucho juego, pues admite posibilidades tanto en crudo, mayormente en ensalada, como cocinado.

He de admitir que no es un producto que entre en casa con la misma frecuencia que lo hace cualquier otro básico como puede ser el calabacín, la berenjena o los pimientos, y si lo hace, es porque algo maquina mi mente. Antes de convertirlo en esta estupenda crema de hinojo al comino con queso azul, pasó por mi cocina en forma de una sencilla y humilde crema de hinojo con patata, y posteriormente se convirtió en el relleno de una deliciosa lubina al horno a la que da un sabor espectacular junto con la manzana. 

Noviembre es el mes en el que más hinojos vas a poder ver en el mercado. Está especialmente indicado para personas con dolencias estomacales y alivia de las molestias e incómodas flatulencias. Purifica las vías urinarias, evita la formación de infecciones en el tracto urinario, ayuda a la eliminación de líquidos, y otros muchos más poderes como todo alimento natural.

De esta crema me gusta t-o-d-o; el contraste anisado con el sabor tan sutil del comino (y eso que puede llegar a ser muy invasivo), terminando con el regusto en el paladar del queso azul. ¡Es que todos los sabores combinan a las mil maravillas! Puedes elegir la variedad de queso azul que más os guste: Roquefort, Cabrales, Gamoneu, Gorgonzola, etc.

Conocí esta receta en un taller de cocina en Madrid que organizó Claudia, de la tienda de utensilio de cocina online que seguramente toooodos vosotros conoceréis: Claudia&Julia. Aquel taller nos valió no solo para degustar platos elaborados por un chef de cocina embajador de la firma WMF, Julio López, sino para pasar un rato divertido y agradable entre personas para quienes la cocina es una pasión, y por supuesto, a poner cara a Claudia, que es puro amor, un encanto y pura energía.

Estoy segura de que estaréis deseando conocer los ingredientes para elaborar esta crema de hinojo y saber cómo hacerla, ¿verdad?

Pues vamos a ello.

Receta de crema de hinojo al comino con queso azul

Ingredientes (4p)
  • 1 puerro
  • 1/2 cebolla
  • 300 ml de agua
  • 500 ml de leche (o más si se desea más clarita)
  • 750 gr de hinojo fresco
  • 50-75 gr de queso azul
  • 1 cdta de comino en polvo
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Unos brotes de alfalfa para decorar
Elaboración
  1. Ponemos a calentar en una cazuela dos cucharadas de aceite de oliva y pochamos a fuego suave en ella el puerro cortado en discos y la cebolla, previamente pelada y picada en trozos medianos, hasta que comience a transparentar.
  2. Retiramos las posibles hojitas del hinojo y lo cortamos en trozos que agregaremos a la olla. Sazonamos al gusto con sal y añadimos el comino. Removemos y sofreímos un par de minutos.
  3. Agregamos el agua, tapamos la cazuela y cuando el agua llegue al punto de ebullición bajamos la potencia del fuego y cocinamos la verdura entre 15 y 20 minutos a fuego suave.
  4. Vertemos la leche, removemos y cocinamos un par de minutos más, vigilando que no hierva para evitar que se derrame de la cazuela.
  5. Trituramos las verduras, las pasamos por un colador para que quede más fina y rectificamos de sal si fuera necesario. Ajustamos el espesor de la crema a nuestro gusto, y si fuera necesario, añadimos más leche.
  6. Servimos la crema y la adornamos con unos brotes de alfalfa, desmigamos queso azul al gusto por encima y vertemos un hilo de aceite de oliva virgen extra. La crema se puede tomar tanto en caliente, en templado o en frío.


Donuts caseros con glaseado de chocolate

donuts-con-glaseado-de-chocolate

Donuts caseros con glaseado de chocolate

En mis años de infancia, que entrara en casa un petit suisse o uno de aquellos yogures naturales que se envasaban en un vasito de cristal era como un día de fiesta: saboreaba cada cucharada a lametones, una y otra vez, como si no hubiera un mañana, ja ja ja. Lo mismo pasaba cuando entraba un bollo tipo Tigretón, Phoskitos o Pantera Rosa, y por supuesto, un donut. Me encantaban los de chocolate, siempre fueron mis favoritos de todas, todas. 

Han pasado muchos años desde entonces y parece que fue ayer la última vez que comí un donut de chocolate siendo una niña, pues aún tengo grabado en mi memoria el sabor de aquel chocolate que los cubría; he de decir que a día de hoy no he saboreado otro igual. Lo mismo es que tenemos el paladar intoxicado (en el mejor sentido de la palabra) por sabores tan diferentes y variados por tantos ingredientes y productos que podemos encontrar hoy en día. Y es que en aquellos años de infancia, lo que comíamos (al menos en mi casa) es como se dice popularmente: sota, caballo y rey, es decir, más de lo mismo. 

Hoy por hoy, gracias a la globalización, tenemos casi todo al alcance de la mano. ¡Qué digo al alcance de la mano! ¡Mucho más que eso! A tan solo un golpe de click. Tanto es así que, además, gracias a internet podemos encontrar cientos de recetas de todo el mundo, sea lo que sea que busquemos, como por ejemplo la receta de estos donuts que aprendí a través de Esbieta

Esta receta de donuts caseros con glaseado de chocolate es una deliciosa maravilla. Se ha quedado entre mis favoritas. Por un lado por lo sencilla que resulta de hacer: la masa es súper manejable, elástica y suave. Requiere, obviamente, sus tiempos de reposo al tratarse de una masa que ha de fermentar, pero ello no quiere decir que sea laboriosa. No, no, no. 

En casa somos muy de chocolate, y es por ello que a la hora de elegir el glaseado, me decanté por el de chocolate, y que encontré en Ponquecitos and cakes, y que se aproxima mucho a mi añorado glaseado de chocolate de cuando era una niña. 

Pues sin más, vamos al lío ;)

donuts-con-glaseado-de-chocolate

Receta de donuts caseros con glaseado de chocolate

Ingredientes (Para 10 donuts)

Para los donuts
  • 320 gr de harina de trigo normal
  • 15 gr de levadura fresca
  • 145 gr de leche
  • 1 huevo tamaño "L"
  • 40 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 50 gr de azúcar blanquilla
  • 3 gr de sal
  • Aceite de oliva para freír
Para el glaseado de chocolate
  • 150 gr de azúcar glas
  • 25 gr de cacao en polvo sin azúcar
  • 4 das de leche caliente
  • 100 gr de chocolate negro 70% de cacao
  • Almendra en granillo para adornar
Utensilios
  • Un rodillo
  • Un cortapastas redondo de 9-10 centímetros
  • Un cortapastas redondo pequeño para el círculo interior del donut
  • Una rejilla para pasteles o galletas
Elaboración

De los donuts
  1. Calentamos la leche durante un minuto. Ponemos un poquito más de la cantidad que hemos de emplear para la receta porque al calentarla se evapora. Dejamos que pierda temperatura hasta llegar a 35 grados para desmenuzar en ella la levadura fresca. Añadimos 20 gramos de azúcar (de los 50 gramos totales), removemos y dejamos reposar 10 minutos para que se active la levadura.
  2. En un recipiente amplio batimos el huevo, la leche y el resto del azúcar.
  3. Agregamos la harina y la sal, mezclamos todo con una espátula, tapamos la masa y la dejamos reposar durante 20 minutos.
  4. Transcurrido ese tiempo volcamos la masa sobre una superficie de trabajo limpia y seca y amasamos hasta que quede lisa y uniforme (aproximadamente 5 minutos). 
  5. Aplastamos ligeramente la masa y repartimos la mitad de la mantequilla. Amasamos de nuevo, aunque notaremos que la masa se resquebraja. No pasa nada. Al trabajar la masa, esta volverá a recuperar su textura uniforme.
  6. Nuevamente aplastamos ligeramente la masa y repartimos la mantequilla restante. La integramos de nuevo y amasamos durante unos 10 minutos aproximadamente. 
  7. Barnizamos un recipiente con aceite y guardamos en él la masa, bien tapada, hasta que triplique su volumen.
  8. De nuevo volcamos la masa en la superficie de trabajo limpia y seca, la desgasificamos durante un minuto y la tapamos con un paño, dejándola en reposo durante 5 minutos para ayudarla a que se relaje y no se encoja cuando comencemos a trabajar con ella.
  9. Preparamos una bandeja de horno y cortamos 10 cuadrados de 11x11 centímetros.
  10. Estiramos la masa con la ayuda del rodillo hasta conseguir un grosor de 1 centímetro. 
  11. Cortamos círculos con el cortapastas grande (9-10 centímetros de diámetro) y el círculo interior más pequeño. Colocamos cada uno de los donuts sobre un trozo de papel cuadrado y los tapamos con un paño de algodón hasta que dupliquen su volumen (entre 30 y 60 minutos - dependiendo de la temperatura ambiente). Nos sobrará masa, de manera que amasamos de nuevo, estiramos y formamos más círculos hasta terminar con la masa.
  12. Calentamos aceite abundante a 180ºC en una sartén honda. Introducimos los donuts en el aceite caliente con el mismo trocito de papel en el que han reposado (esto ayuda a que al transportarlos para introducirlos en el aceite no se deforman por manipulación de las manos). Doramos los donuts por ambas caras entre 1 y 2 minutos, moviéndolos constantemente, porque se hacen en un periquete. Retiramos los donuts a una fuente amplia forrada con papel de cocina para que absorba el aceite de la fritura, y retiramos los papeles vegetales de la sartén a medida que vamos sacando los donuts también. 
Del glaseado de chocolate
  1. Mezclamos el azúcar glas y el cacao en polvo.
  2. Agregamos la leche caliente y la integramos.
  3. Incorporamos el chocolate derretido removiendo muy bien.
donuts-con-glaseado-de-chocolate


Montaje
  1. Una vez fritos y fríos los donuts, los introducimos en el chocolate hasta la mitad, asegurándonos de que quedan perfectamente bien cubiertos.
  2. Dejamos reposar los donuts sobre una rejilla y espolvoreamos un poco de almendra en granillo por encima.
Notas
  • Ten en cuenta que este tipo de dulces fritos es sartén, como más rico y jugoso está es consumido en el día. Al día siguiente habrá perdido jugosidad y esponjosidad, aún estando bien tapado o guardado en un recipiente hermético. 

Croquetas de boniato y quinoa

croquetas-de-boniato-y-quinoa

Croquetas de boniato y quinoa


El mundo de las croquetas es como el universo: es tan grande, que dudo que todo en torno a las croquetas esté descubierto, lo cual me alegra soberanamente, porque eso quiere decir que podemos seguir indagando, experimentando y saboreando sensaciones que el paladar no ha disfrutado antes. 

En más de una ocasión he contado por aquí lo tontos que nos volvemos en esta casa por unas croquetas. Bueno, los de esta casa dentro esta casa y fuera de ella, porque somos de los que pedimos un platito de croquetas como entrante en cualquier restaurante si prometen ser caseras. 

¿Y por qué nos gustan tanto? ¡Buena pregunta! Tan buena como la respuesta, que aún la estoy esperando yo también, ja ja ja. 

Esta receta de croquetas de boniato y quinoa va a formar un club de amigos vegetarianos, o sería más apropiado decir de ovo-vegetarianos, porque no puedo obviar el huevo que se utiliza como paso del rebozado de la elaboración. 

Para su confección he utilizado un ingrediente muy de otoño: el boniato, que si tan solo asado se convierte en una guarnición deliciosa y nutritiva, imagínate con la amalgama de ingredientes como son el puerro, la quinoa, el cilantro, el ajo y especias, entre otros. 

Como acompañamiento, a pesar de que las verduras forman el 90% de su composición, te sugiero servir las croquetascon una ensalada verde y unos tomatitos, pues las croquetas resultan ser bastante saciantes y muy completas.


croquetas-de-boniato-y-quinoa


Receta de Croquetas de boniato y quinoa

Ingredientes (20 unidades aproximadamente)
  • Un boniato grande (aproximadamente 500 gramos)
  • 100 gr de puerro
  • 60 gr de quinoa tricolor
  • 1 cda de cilantro fresco picado
  • 1 cdta de ajo deshidratado
  • 1/4 cdta de nuez moscada
  • Sal y pimienta al gusto
  • Para rebozar las croquetas:
    • 1 huevo batido
    • Pan rallado
    • Semillas de sésamo tostadas al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Agua
  • Para la salsa:
    • 2 cdas de mayonesa
    • 2 cdas de créme frâiche
    • Salsa picante Sriracha al gusto
    • 1 cdta de zumo de lima
Elaboración
  1. Precalentar el horno a 200ºC. Pelar el boniato y cortarlo en dados de tamaño mediano. Repartirlos en una fuente apta para horno ligeramente engrasada y hornearlos entre 50 y 60 minutos o hasta que esté blando. De vez en cuando, remueve el boniato para que se vaya cocinando uniformemente. Una vez asado, sacarlo del horno, dejarlo templar, y aplastarlo con un prensa patatas o con un tenedor. Reservar.
  2. Mientras se asa el boniato en el horno, vamos a cocinar el puerro. Lavamos el puerro, lo secamos, lo cortamos en tiras finas y estas en cuadraditos pequeños. Ponemos a calentar dos cucharadas de aceite en una sartén y salteamos el puerro a fuego suave, removiendo con frecuencia, para evitar que se dore demasiado y adquiera un sabor amargo. Una vez cocinado, lo retiramos a un plato y lo reservamos hasta que se haya enfriado.
  3. Lo siguiente es cocer la quinoa. Para esta receta he usado quinoa tricolor, y según las indicaciones del fabricante, no es necesario enjuagarla antes de cocinarla. Llevamos a ebullición tres partes de agua por una de quinoa, sazonamos al gusto, incorporamos la quinoa, y la cocemos el tiempo que indique el fabricante. Una vez cocida, la escurrimos, la refrescamos y la reservamos.
  4. Para preparar la salsa, simplemente mezclamos todos los ingredientes y la reservamos en la nevera.
  5. Para preparar las croquetas, en un recipiente hondo ponemos el boniato, el puerro, la quinoa, el cilantro, las especias y la sal al gusto. Removemos bien y formamos bolitas del tamaño de una nuez, reservándolas en una fuente a medida que las vamos formando.
  6. A continuación las pasamos por huevo batido y después las empanamos en la mezcla de pan rallado y semillas de sésamo. 
  7. Ponemos a calentar abundante aceite de oliva muy caliente y freímos las croquetas hasta que se hayan dorado ligeramente. Las reservamos en un plato amplio forrado con papel de cocina.
  8. Servimos las croquetas acompañadas de la salsa.

Namoura o pastel dulce de sémola

namoura

Namoura o pastel dulce de sémola


Namoura. Sí, fue amor a primera vista. Es lo que ocurre cuando te topas con elaboraciones con formas bonitas. Pero si a la vez intuyes cuánto vas a disfrutar con un postre rico, aromático y dulce, lo que en principio fue un flechazo sientes que se convierte en una necesidad. Quizás es la invocación de los aromas orientales, con su exotismo y su capacidad de transportarte a través del paladar a sensaciones más allá de nuestras fronteras. Quizás. Pero luego te das cuenta de que al probarlo, se magnifican tus intuiciones.

Debe ser eso. Y ciertamente lo es. 

Una vez que has mordido el primer bocado comienzas a sentir el sabor a mantequilla, a almendra, a agua de azahar. A sentir el dulzor denso del sirope que baña este pastel, la textura arenosa pero compacta de la sémola. 

Te lo digo, y si es necesario, te lo repito: este pastel es una gozada para los sentidos.

namoura


El namoura es un dulce muy popular en Oriente Medio. Es también conocido como basbousa en Egipto y hareesa en Siria. Es un postre sencillo, con tan solo unos cuantos ingredientes, y que una vez cocinado se empapa con almíbar, consiguiendo una jugosidad justa y un dulzor delicioso sin rayar en lo excesivamente empalagoso. Lo que le hace especialmente bonito, y sin tener un aspecto pretencioso, son los dibujos en forma de cuadrado o de trapecio adornados con una almendra en el centro. A veces un pistacho ocupa el lugar donde iría una almendra.

Te recomiendo comerlo aún templado, ya que los sabores tan dulces y aromáticos de este pastel se aprecian mucho más. Y como es tradición, un té de menta se convertiría en el acompañamiento perfecto. 

namoura

Receta de Namoura o pastel dulce de sémola

Ingredientes


Para el pastel

  • 350 gr de sémola de trigo
  • 3/4 cdta de bicarbonato
  • 30 gr de coco deshidratado
  • 100 gr de azúcar blanquilla
  • 1/4 cdta de sal común
  • 150 gr de mantequilla sin sal derretida
  • 200 gr de yogur griego
  • 20-30 almendras crudas peladas
  • Un poquito de mantequilla para engrasar el molde
Para el almíbar
  • 220 gr de agua
  • 200 gr de azúcar blanquilla
  • 3 cdas de zumo de limón
  • 1 y 1/2 cdas de agua de azahar
Utensilios
  • Molde bajo de base no desmontable de aproximadamente 27 centímetros de diámetro
Elaboración
  1. Precalentamos el horno a 170ºC, con calor superior e inferior.
  2. En un recipiente amplio ponemos la sémola de trigo y el bicarbonato, y mezclamos.
  3. Añadimos el coco, el azúcar y la sal, y mezclamos de nuevo.
  4. Agregamos la mantequilla y el yogur, y removemos con la ayuda de una cuchara de madera.
  5. Engrasamos un molde, vertemos la masa y la extendemos. Usaremos el canto de la cuchara, o incluso mejor las manos para aplanar la masa y adaptarla bien al molde. 
  6. Con la ayuda de un cuchillo (que no sea de sierra) marcamos unas lineas verticales y horizontales para formar cuadraditos de aproximadamente 2x2 centímetros de tamaño. También podemos formar diamantes (o rombos), para lo cual unas líneas irán en vertical (u horizontal) y las del otro tramo irán en diagonal. Ponemos una almendra en el centro de cada cuadradito, procurando que todas tengan la misma posición, pues así quedará más bonito. Dejamos reposar entre 15 y 20 minutos.
  7. Introducimos el pastel en el horno a una altura media-baja y horneamos durante 20 minutos. Transcurrido este tiempo sacamos el pastel del horno y marcamos los cortes de nuevo con la ayuda de un cuchillo. Introducimos nuevamente en el horno y cocinamos el pastel durante 15 minutos más o hasta que veamos que comienza a adquirir un bonito tono dorado.
  8. Mientras se hornea el pastel de sémola preparamos el almíbar, y para ello en un cazo ponemos el agua y el azúcar y lo calentamos hasta que se haya disuelto el azúcar. A continuación añadimos el zumo de limón y el agua de azahar, removemos y dejamos reducir a una potencia media-baja durante unos 15 minutos, cuando ya habrá espesado un poquito. 
  9. Nada más sacar el pastel de sémola del horno, lo impregnamos ayudándonos de una cuchara para asegurarnos de cubrir todo.
  10. Una vez que el pastel esté frío, repasamos los cortes marcados y lo dejamos reposar unas horas más.
Notas y consejos
  • Tradicionalmente este pastel se toma templado, así que lo recomendable es calentarlo un par de segundos en el microondas, aunque sin hacerlo está igualmente bueno.
  • A pesar de estar bañado en un almíbar, no resulta nada empalagoso.
  • Sirve este pastel de sémola acompañado de un vaso de té a la menta. ¡Le va que ni pintado!

Receta vista en Rathai's recipes.


Pigs in a blanket { Salchichas envueltas en bacon }

pigs-in-a-blanket-salchichas-envueltas-en-bacon

Pigs in a blanket { Salchichas envueltas en bacon }

A medida que he ido ahondando en la cocina británica me he dado cuenta de que no les falta nada de humor para bautizar algunos de sus platos, como es el caso de la receta de hoy: pigs in a blanket, que podríamos traducir como "cerdos envueltos en una manta" o algo por el estilo.

Estoy segura de que si indago en el origen gastronómico de estas recetas, habrá fuentes que expliquen el porqué de sus nombres. Aunque pensándolo mejor, creo que lo divertido sería dejar volar la imaginación e inventar un contexto que pensemos puede saciar mi curiosidad y la de todos vosotros.

Vamos con algunos de estos nombres:
  • "Toad in the hole", o "sapo dentro del agujero". Esta elaboración consiste en salchichas frescas hundidas en una masa del estilo al de los profiteroles (aunque salados) y que por tierras británicas es conocida como "Yorkshire pudding", toda una insignia que acompaña al tradicional asado de domingo.
  • "Welsh rarebit" conocido originariamente como "Welsh rabbit" y traducido al castellano como "conejo galés", pero que no tiene nada que ver con conejos. Este plato consiste en una tostada de pan con una salsa cremosa y queso derretido por encima.
  •  "Bubble and squeak", que viene a ser como "burbujear y chillar". Este es un plato en el que se aprovechan las verduras que han sobrado del asado que se hace tradicionalmente el domingo (patatas, zanahorias, guisantes, repollo). Con ellas se hacen unas tortitas que se doran en la sartén.
  • "Spotted dick" o "spotted dog": de estos dos términos me voy a quedar con el segundo, cuya traducción sería como "perro moteado" o "perro con motas". Sobre el primer nombre ... digamos que ... el segundo de los términos hace referencia a cierto miembro masculino que como es natural no voy a mencionar, ja ja ja. Este plato consiste en una especie de pudín elaborado con sebo de vaca y frutas deshidratadas como uvas pasas, arándanos y cerezas, servido con unas natillas ligeras.
  • "Bangers and mash", donde "bangers" se refiere a salchichas, aunque sin embargo puede tener otros significados como "chatarra, cacharro viejo, petardo". Este plato es una delicia. Podéis ver mi receta aquí, y consiste en un buen plato de salchichas y puré de patatas bañado en una deliciosa salsa  de cebolla (gravy)
  • "Stinking Bishop" (obispo maloliente), un tipo de queso de vaca de masa blanda del suroeste de Inglaterra. 
  • "Poor knights of Windsor", los "caballeros pobres de Windsor", que eran los militares retirados que habían protegido a la Realeza, y que un tipo de torrijas en modo sandwich y rellenos de mermelada. 
  • "Faggots and peas", o lo que viene a ser "maricas y guisantes", un plato que consiste en unas albóndigas elaboradas con ingredientes de casquería como hígado, corazón e intestinos, servidos con guisantes y una salsa. 
Podría seguir engrosando esta lista de nombres de elaboraciones culinarias curiosas típicas de la gastronomía británica. Es más, si os pica la curiosidad, y os manejáis bien con la lengua inglesa, os dejo el enlace a una página que recoge amplia información sobre este tema y ahonda en el origen de los términos y en su evolución etimológica con el paso del tiempo hasta llegar a lo que se entiende por ellos hoy en día, que en muchos casos dista de su significado originario. La web se llama Foods of England

Si en casa sois de comer salchichas (o longanizas) frescas, estoy segura de que estos pigs in a blanket os han de gustar. La receta consiste en envolver las salchichas en lonchas de bacon y asarlas en el horno. Yo he adaptado ligeramente la receta en lo que se refiere a la técnica de elaboración, pues en casa es habitual cocinar las salchichas frescas cociéndolas en vino (receta de mi madre) junto con cebolla, laurel y unos granos de pimienta hasta que se ha consumido el vino, y lo cual el da un gustazo riquísimo. Pero el resultado visual es el mismo que el de la receta tradicional británica. Como acompañamiento he decido hacer unas patatas que he cocido primero en el microondas y después han pasado por el horno para, por un lado, reducir el tiempo de cocinado, y por otro, darle un toque crujiente que solo la pincelada del horno le puede dar. 

¡Vamos a la receta!

pigs-in-a-blanket-salchichas-envueltas-en-bacon

Receta de Pigs in a blanket { Salchichas envueltas en bacon }

Ingredientes (Para 4 personas)
  • 16 salchichas frescas de cerdo
  • 16 lonchas finas de bacon ahumado
  • Media cebolla
  • Una hoja de laurel
  • 10 granos de pimienta
  • Vino blanco o recio
  • 1/2 kg de patatas
  • Unas ramitas de tomillo fresco
  • 3 dientes de ajo 
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra molida
Elaboración
  • Empezaremos preparando las patatas: 
    • Las pelamos y las cortamos en trozos de tamaño bocado, las colocamos en un recipiente apto para microondas, vertemos un hilo de aceite por encima, las removemos para impregnarlas bien del aceite y cocinamos unos 10 minutos a 800w en el microondas. Que queden más o menos tiernas con este tiempo dependerá del tipo de patata. Aún así, tampoco os preocupéis por dejarlas tiernas del todo, pues terminarán de cocinarse en el horno.
    • Precalentamos el horno a 220ºC, con calor superior e inferior.
    • Pasamos las patatas a una fuente apta para horno, distribuimos los dientes de ajo (no es necesario pelarlos) a los cuales les habremos dado un golpe seco con el filo ancho de un cuchillo, hacemos lo mismo con las ramitas de tomillo, vertemos un hilo de aceite y removemos todo bien para integrarlo. Cocinamos 30 minutos aproximadamente, o hasta que comienzan a dorarse, removiendo las patatas de vez en cuando.
  • Seguimos con las salchichas:
    • Envolvemos cada salchicha (desde un extremo al otro) en una loncha de bacon fina y la sujetamos con un palillo.
    • Distribuímos las salchichas en una sartén, cortamos la cebolla en láminas y la insertamos entre salchicha y salchicha, rompemos la hoja de laurel por la mitad, distribuimos los granos de pimienta y cubrimos con el vino. Las cocinaremos a fuego medio-bajo hasta que se haya consumido el vino y después las doraremos a fuego bajo hasta que adquieran un suave color dorado.
  • Servimos las salchichas con la cebolla caramelizada y con las patatas asadas. ¡Y listo!




Tarta de manzana holandesa

tarta-de-manzana-holandesa

TARTA DE MANZANA HOLANDESA

¡Hola otoño!

... o puede que sea más conveniente empezar diciendo ...

¡Hola queridos todos!

Sí, ¿verdad?

Ya estamos de vuelta. Nos hemos tomado un descanso blogueril desde el mes de julio. Ha pasado agosto con sus calores, ha pasado (casi) septiembre con su vuelta al cole y en cuestión de días nos plantamos en octubre y en el otoño. 

¡Me encanta el otoño! Sus paisajes se tiñen de tonos románticos, las temperaturas invitan al recogimiento en los hogares o a paseos vespertinos no muy tardíos sin tener que sufrir los agobios del calor estival. Lo malo, porque siempre hay otra cara de la moneda, es que los días se acortan poco a poco y hacen que apetezca poco alargar la jornada una vez que ya comienza a anochecer.

¿Y qué me decís de los productos de esta temporada? Algunos de ellos podemos encontrarlos en el mercado todo, o casi todo, el año. Pero sin duda alguna, ganan en sabor en su época de recolección, aparte de ser más económicos para nuestros bolsillos.

En otoño vuelve la pera, la manzana, el membrillo, el caqui, la chirimoya, la calabaza, las setas, la granada, la naranja, la mandarina, el boniato, el hinojo, las espinacas, la lombarda, y tantos productos más

tarta-de-manzana-holandesa


Para hoy, que es cuando tiene lugar la entrega del mes de septiembre para nuestro #RetoSaboresDeTemporada, he decidido conceder el papel estrella a la manzana. Y es que desde que volvimos de vacaciones por tierras de Bélgica y Holanda soñaba con recrear la deliciosa Dutch Apple Pie (Tarta de manzana holandesa) que pudimos disfrutar en la cafetería Winkel en Amsterdam. Esta cafetería presume de servir la mejor tarta de manzana de la ciudad, y creedme si os digo que así es. Es más, es de obligación comer solo allí esta delicia. 

Quienes no conozcáis esta tarta os preguntaréis si tiene algo de especial. Y sí. Lo tiene. Lo que hace que sea diferente es que la manzana está aromatizada con una mezcla de especias conocida como "Speculoos", también empleada para hacer sus clásicas galletas de Navidad, y que se elabora con distintas proporciones de canela, jengibre, clavo, nuez moscada, ralladura de naranja, pimienta, cilantro y cardamomo. La masa que envuelve la manzana tiene una textura entre crujiente y laminada, con un intenso y delicioso sabor a mantequilla.

Sobre las manzanas, ¿sabías que existen más de 7.000 variedades? De entre todas ellas, las cultivadas en España son la Reineta, Golden, Gala, Starking, Early Red One, Red Delicious, Fuji, Granny Smith, Pink Lady y Verde Doncella, aunque las de mayor aceptación son la tipo Golden y la Gala. A los españoles nos gustan las manzanas crujientes, jugosas, firmes, de sabor dulce. En el año 2017, la superficie española ocupada por manzanos era de más de 32.000 hectáreas, concentradas especialmente en Cataluña, Aragón y el Valle del Ebro, produciendo el 4.1% del total de la U.E. Podemos decir que la manzana es la fruta favorita de los españoles. ¿Y tú te encuentras entre ese grupo? ¿Cuál es tu fruta favorita?

Te invito a pasarte por los blogs de mi amiga Paula, que nos han cocinado una receta con un sabroso producto de esta temporada. ¿Vamos a verlas?

tarta-de-manzana-holandesa

RECETA DE TARTA DE MANZANA HOLANDESA

Ingredientes

Masa
  • 265 gr de mantequilla sin sal
  • 90 gr de azúcar blanquilla
  • Una pizca de sal
  • 2 huevos tamaño "L" (1y1/2 para la masa y el otro medio huevo restante para barnizar la masa antes de hornearla)
  • 450 gr de harina de trigo de todo uso
Relleno
  • 4 manzanas (aproximadamente 900 gr)
  • 1/2 cda de ralladura de naranja
  • 1/2 cdta de ralladura de limón
  • 1 y 1/2 cdas de zumo de limón
  • 50 gr de azúcar moreno; más 1 cda para espolvorear sobre la masa antes de hornear
  • 1 cda de "speculoos"
  • 1 cda de maizena
  • 1 y 1/2 cda de coñac o brandy
Mezcla de especias "speculoos"
  • 2 cdtas clavo en polvo
  • 1/2 cdta de nuez moscada en polvo
  • 1/4 cdta de jengibre en polvo
  • Una pizca de pimienta en polvo
  • Una pizca de cardamomo en polvo
  • Una pizca de cilantro en polvo
Además
  • Un molde desmontable redondo de 18 centímetros de diámetro
  • Un rodillo
  • Papel de hornear
Elaboración

De la masa
  1. En un recipiente batimos la mantequilla con el azúcar durante unos 4 minutos (mejor aún si tienes un robot). Pesamos los huevos, los batimos, y retiramos una cuarta parte, que es la que utilizaremos para barnizar la masa al final. Añade el huevo y medio a la mezcla de mantequilla y bátelo hasta integrarlo (unos 1 minuto aproximadamente). Finalmente tamiza la harina con la sal y añádela en tres veces a la mezcla anterior. Pasa la masa a una superficie limpia y seca y trabájala hasta que quede una masa bien amalgamada y lisa. Forma una bola, aplánala ligeramente con la palma de la mano, envuélvela en film transparente y guárdala en la nevera una hora, o también en el congelador media hora. Nota: no es conveniente trabajarla en exceso, especialmente cuando hace calor, pues la mantequilla se puede reblandecer mucho y por consiguiente la masa no adquiere mucha consistencia.
De las especias "speculoos"
  1. Mezcla todos los ingredientes en un recipiente o en un tarro de cristal.
Del relleno
  1. Pela y descorazona las manzanas, córtalas en cuatro cuartos, estos por la mitad y cada mitad en trocitos de 1x1 centímetro aproximadamente. Ponlas en un recipiente hondo y mézclalas con las ralladuras, el zumo, el azúcar, las especias, la maizena y el licor.
Montaje
  1. Precalienta el horno a 180ºC.
  2. Engrasa la base del molde, corta un círculo del diámetro de la base de papel vegetal y colócalo en el fondo.
  3. Corta un tercio de la masa para hacer la tapa de la tarta y apártala. Estira el resto de la masa con un rodillo hasta darle un grosor de 0,5 centímetros. Dibuja un círculo del diámetro del molde y colócalo en la base. Con el resto de la masa cubre las paredes del molde. Una vez que el molde está cubierto con la masa, recorta los extremos sobrantes con la ayuda de un cuchillo.
  4. Vierte la manzana reservada y repártela bien en su interior.
  5. Extiende el tercio de masa que habías reservado para hacer la tapa. Dibuja un círculo dos centímetros más grande que el diámetro necesario y traslada la tapa sobre la manzana para taparla por completo. Asegúrate de sellar muy bien todas las uniones, recortando los bordes de nuevo y aprovechando los recortes para alisar la masa con los dedos.
  6. Pincela la superficie de la tarta con el medio huevo batido que habías reservado y espolvorea una cucharada de azúcar moreno por encima. En el medio de la tapa practica un corte en forma de cruz para que haga la función de chimenea durante la cocción.
  7. Introduce la tarta en el horno en una altura media-baja, y hornéala entre 40-50 minutos. Si notas que la superficie se comienza a dorar mucho, cúbrela con papel de aluminio.
Notas
  • Puedes degustar esta tarta acompañándola de nata montada o una bola de helado de vainilla. ¡Ideal!
Visto en Food Nouveau




Bebida refrescante de ginger ale con melocotón, lima y hierbabuena

bebida-refrescante-de-ginter-ale-con-melocoton-lima-y-hierbabuena

Bebida refrescante de ginger ale con melocotón, lima y hierbabuena

A estas alturas del verano, y por muy preparados que creamos que estamos para soportar sus golpes de calor, nunca estamos lo suficientemente acostumbrados a soportarlo y a llevarlo lo mejor posible. 

Es más que sabido por todos vosotros, queridos lectores, que es necesario beber líquidos siempre, y llegado el verano es imprescindible hacerlo con la mayor regularidad posible para evitar deshidratarnos y sufrir los efectos que esta situación trae consigo.

Para mi no es problema, y siempre que estoy en casa procuro regular el consumo de agua en la medida de lo posible; es que te lo pide el cuerpo. Pero es cierto que hay personas que, como popularmente se dice, "son de secano", normalmente nuestros mayores y los niños, y a quienes les cuesta mucho ingerir líquidos. Una excelente alternativa es beber aguas aromatizadas a las cuales podemos añadir hierbas aromáticas y frutas a nuestro gusto. Algo tan sencillo como unas hojas de menta o hierbabuena y unas rodajitas de limón hacen lo suficiente como para regalarle al agua todos sus aromas y sabores y hacerlas más apetecibles. 

En casa no somos de refrescos, aunque he de reconocer que desde que descubrí el "ginger ale", alguna que otra vez le hago un hueco en mi despensa. Precisamente aproveché que tenía un par de latas para darle una vuelta de tuerca a la receta que os voy a presentar y en la que originariamente ginger ale no se encuentra entre sus ingredientes: bebida refrescante de ginger ale con melocotón.

Con esta receta pongo mi granito de arena en la publicación que hoy, 29 de julio, toca compartir haciendo los honores al #RetoSaboresDeTemporada. Aquellos que seáis amigos de mi blog estaréis familiarizados con la idea que gira en torno a este reto. Si no es así, te cuento brevemente que un grupo de amigas nos reunimos virtualmente este día para compartir una receta elaborada con un producto de temporada, y en este caso he visto el melocotón, una de las frutas reina del verano, como la protagonista de una deliciosa bebida que os puede amenizar un momento de subidón de calor, una barbacoa, una fiesta o una reunión de amigos. 

Esta bebida refrescante de ginger ale de melocotón está libre de alcohol. Particularmente, rehuyo de las bebidas refrescantes con alcohol. Si mi idea te echa para atrás, te animo a que le añadas un buen chorro de tu bebida alcohólica favorita: coñac, vodka, ron, ginebra ... ¡tú eliges!

Lo que me gusta de esta bebida es sin lugar a dudas la combinación de sabores del melocotón con la lima y la hierbabuena. Procura elegir melocotones de buenísima calidad para que todo el dulzor de esta bebida sea la del melocotón y así evitar edulcorantes, aunque he de decir que un poquito de miel le viene genial, más que nada porque aunque el melocotón sea dulce de por sí, el líquido y el resto de las frutas piden a gritos un toque dulce.

No te olvides de visitar el blog Con las zarpas en la masa, de mi querida Paula, que nos tiene preparada una rica receta con un producto muy, muy veraniego.

Y antes de pasar a la receta te cuento que vamos a darle un descansito estival al blog. Volveré en septiembre con nuevas recetas que espero que te gusten mucho y sobre todo que te animen a cocinar. 

¡Que pases un bonito verano!

bebida-refrescante-de-ginter-ale-con-melocoton-lima-y-hierbabuena

Receta de bebida refrescante de ginger ale con melocotón, lima y hierbabuena

Ingredientes (para 1 litro de bebida)

  • 400 gr de melocotón
  • 2 cdas de miel
  • 250 ml de agua
  • 500 cl de ginger ale
  • 1 lima 
  • 10-15 hojas de hierbabuena
  • Cubitos de hielo
Elaboración
  1. Pelamos los melocotones y los deshuesamos. Cortamos la carne del melocotón en trozos y los trituramos en el vaso de un robot de cocina junto con la miel hasta hacerlo zumo.
  2. Vertemos el zumo en una jarra y añadimos la lima cortada en rodajitas y las hojas de hierbabuena lavadas. Refrigeramos durante un par de horas o hasta que se haya enfriado.
  3. Antes de llevar el refresco a la mesa vertemos el ginger ale, que ha de estar también refrigerado, para que esté fresquito. 
  4. Lo servimos frío y con unos cubitos de hielo, unas hojas de hierbabuena y una rodajita de lima para adornar el borde el vaso (opcional).
Notas
  • Ajusta el grado de dulzor de la receta añadiendo más miel a la bebida, lo cual dependerá de lo dulces que estén los melocotones que emplees.
  • Puede sustituir el ginger ale por completo y emplear agua en su lugar. Otras opciones son utilizar gasesosa, agua carbonatada o 7Up.
Receta inspirada en esta receta. 







Baba ganoush { crema de berenjena para un mezze }

baba-ganoush

Baba ganoush { crema de berenjena para un mezze }

Explicar qué es el baba ganoush es muy sencillo teniendo como referencia el hummus. Cuando en casa me preguntaron qué era lo tuve fácil, y les dije: "Es como un hummus, solo que de berenjena en lugar de garbanzos". Lo siguiente que hicieron fue lanzarse en plancha a esta deliciosa crema de berenjenas asadas que desaparece del plato a base de mojar pan :D

Hacerla es mucho más que fácil, y aunque te lo explico con más detalle en el apartado de la descripción unas líneas más abajo, tan solo hay que introducir la berenjena y una cabeza de ajos en el horno, asarlas durante 40 minutos, después añadir el resto de ingredientes, triturar y ... ¡listo!

En países bañados por las aguas mediterráneas es habitual llevar a la mesa platos que son un previo (o entrante) a la comida principal. Aquí es donde entraría España con sus tapas y pintxos, mientras que los países de Oriente Medio lo llaman, por encontrar un similar, mezze. 

El mezze no tiene por qué ser solo un aperitivo; en ocasiones es una comida completa en la que juegan pequeños platos de productos variados donde aparecen tanto verduras como carne y dulce, y que se colocan y distribuyen por toda la mesa alrededor del plato principal (normalmente pescado) para que los comensales alcancen a todos y cada uno de ellos por igual. El mezze varía dependiendo del país en el que se practique, pues es una costumbre propia de algunos países mediterráneos (Grecia y Turquía), Oriente Medio y países árabes. Algunos platos que conforman el mezze son: 
  • baba ganoush
  • hummus (del cual se conocen hoy en día una inmensidad de versiones) 
  • aceitunas
  • labneh (bolas de yogur) 
  • falafel 
  • tabouleh 
  • samboosak (una especie de samosas)
  • queso 
  • pan de pita
  • kibbeh 
  • fattoush (ensalada de verduras y pan de pita)
  • muhamara (crema de pimientos asados y nueces)
En un mezze, beber ayuda a digerir el bocado, y no faltan vinos y licores, como tampoco faltan los dulces ni las frutas, que ponen la guinda a este momento. Los ingredientes varían, pero la esencia es la misma: comer, beber y sociabilizar con los comensales. 

Como puedes ver, el mezze es como una cultura en la mesa. Es una forma de compartir pequeños platos de una manera relajada, donde la conversación pausada ocupa un lugar importante y necesario.

Como habrás podido leer, el baba ganoush, que es la receta protagonista de hoy, forma parte de esta variada y rica mesa. Esta crema-puré frío de berenjenas se caracteriza por su textura suave y aterciopelada que se come mayormente con pan de pita, que es el pan que puedes ver en las fotos. Al igual que pasa con el hummus, hay muchas versiones de esta crema; puedes aromatizarla con hierbas, con especias, con pimentón, con zataar (especias de Oriente Medio), y puedes incluso añadirle yogur. Son ingredientes que juegan dentro de la receta dependiendo de cómo se adapten a tus gustos. También te contaré que tradicionalmente se asa en una parrilla, lo cual muy seguramente le ha de dar un toque soberanamente rico; hay quien la quema sobre el fuego de gas, aunque como verás, en mi caso la berenjena va al horno, como también lo va el ajo que la acompaña.

Te cuento cómo hago mi baba ganoush ya.

baba-ganoush

Receta de baba ganoush { crema de berenjena para un mezze }

Ingredientes
  • 1 berenjena grande
  • 1 cabeza de ajos entera
  • 50 gr de tahina (pasta de sésamo)
  • 30-45 gr de zumo de limón (aproximadamente 1 limón)
  • 1 cda de AOVE
  • Sal
  • Para adornar: perejil fresco picado, semillas de sésamo tostado y AOVE
  • Pan de pita
Elaboración
  1. Precalentamos el horno a 200ºC, con calor superior e inferior.
  2. Lavamos, secamos la berenjena y la cortamos transversalmente por la mitad.
  3. Engrasamos la base de una bandeja para horno y colocamos la berenjena con la pulpa en contacto con la bandeja. Con la punta de un cuchillo la pinchamos todo alrededor, vertemos un chorrito de aceite por encima y la sazonamos con sal.
  4. Cortamos la cabeza de ajos por la mitad, vertemos un chorrito de aceite por encima, la sazonamos, la envolvemos en papel aluminio y la colocamos junto a la berenjena. Introducimos la bandeja en el horno, posicionándola a media altura, y asamos las verduras unos 40 minutos.
  5. Transcurrido este tiempo comprobamos que la berenjena ha quedado tierna. La sacamos del horno y dejamos que pierda temperatura para poder manipularla. Hacemos lo mismo con la cabeza de ajos.
  6. Una vez que se ha enfriado, con la ayuda de una cuchara extraemos la carne de la berenjena y la disponemos en el vaso de un robot de cocina o de una trituradora. Agregamos los dientes de ajo, que habremos extraído presionando la piel que los envuelve, añadimos la tahina, 30 gramos de zumo de limón, una cucharada de aceite y sal al gusto. Trituramos el conjunto y comprobamos su sabor, añadiendo más sal o zumo de limón para ajustarlo a nuestro gusto.
  7. Disponemos el baba ganoush en un bol, lo envolvemos con film transparente y lo guardamos en la nevera.
  8. A la hora de servir, lo aderezamos con un chorrito de AOVE, unas semillas de sésamo tostado y unas hojas de perejil partidas. No te olvides del pan de pita, ideal para comer tu baba ganoush.
¡Que aproveche!

Receta vista en The Stay at Home Chef.









Escalivada

escalivada

Escalivada

La receta la escalivada es todo un clásico en la gastronomía catalana, aunque valencianos, murcianos y aragoneses también la reclaman como propia.

La escalivada consiste en un asado de pimientos rojos, berenjenas y cebolla. No en vano, el término que da nombre a este plato proviene del verbo catalán "escalivar", que significa "cocinar al rescoldo de la brasa". Obviamente este es un método difícil de llevar a la práctica hoy en día teniendo en cuenta que la tecnología llegó hace mucho tiempo también a la cocina y que la inmensa mayoría de los hogares las han actualizado sustituyendo el gas por la electricidad. Pero ... ¡ay, esas barbacoas de verano! Muy buenamente podéis aprovechar el calor residual para hacer esta receta cero en grasas y cero en complicaciones. 

Una receta tan sencilla como la escalivada precisa, como toda buena receta, de buenos ingredientes. Cuando vayas al mercado elige un pimiento rojo grande y carnoso, sin arañazos ni golpes, que tenga la piel brillante y tersa. Lo mismo en cuanto a la berenjena: su piel ha de ser lustrosa y ofrecer resistencia cuando la presiones suavemente con el dedo. Estas serán las señales inequívocas de que tienes un producto fresco y de buena calidad en tus manos. 

Un buen truco que te ayudará a pelar las verduras fácilmente tras el horneado es hacerlas sudar. ¿Cómo? Nada más sacar la bandeja del horno, tápala con una hoja de aluminio (yo aprovecho el mismo que pongo en la base del horno para evitar que las salpicaduras me lo manchen mucho), y déjalas que reposen bien abrigaditas hasta que se hayan atemperado y puedas manipularlas con las manos sin quemarte.

Esta escalivada suele llegar a mi mesa para tomarla en una rebanada de un buen pan de masa madre en la que restregamos un diente de ajo y tomate de penjar, que es una variedad de tomate muy carnoso y el más común para hacer el clásico catalán "pa amb tomata", aunque también es magnífico para asar y para hacer una salsa de tomate. Otra buenísima idea, si eres fan del bacalao, es servirlo con bacalao o unos filetes de una rica anchoa. ¡Menudo manjar! Hay quien, simplemente, prefiere disfrutarla como guarnición de alguna carne o pescado.

escalivada

Receta de escalivada

Ingredientes (4p)
  • 2 pimientos rojos grandes y carnosos
  • 2 berenjenas medianas
  • 2 cebollas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
Además
  • Unas rebanadas de pan
  • Dientes de ajo y tomate para restregar en el pan
  • Aceite de oliva
Elaboración
  1. Precalentamos el horno a 200ºC.
  2. Lavamos y secamos los pimientos y las berenjenas, les damos un masaje con aceite de oliva, los sazonamos con sal al gusto y los distribuimos en una bandeja de horno grande.
  3. Pelamos las cebollas y las envolvemos en papel de aluminio, lo cual ayudará a que se cocinen antes por el calor de su interior. También puedes asarlas sin envolverlas. Colocamos las cebollas en la misma bandeja que las demás verduras.
  4. Introducimos la bandeja en el horno y asamos las verduras entre 45 minutos y 1 hora.
  5. Sacamos la bandeja, la tapamos con papel aluminio para que ayude a sudar a las verduras, y las mantenemos tapadas hasta que pierdan temperatura.
  6. Pelamos los pimientos y las berenjenas y hacemos tiras de la pulpa, que colocaremos en una fuente de servir sin amontonarlas. Cortamos las capas de las cebollas igualmente en tiras.
  7. Si nos apetece, montamos una tosta con una rebanada de pan en el que habremos restregado diente de ajo y tomate. Disponemos las tiras de verduras por encima y regamos con un chorrito de aceite de oliva. 






Gazpacho andaluz

gazpacho-andaluz

Gazpacho andaluz

¡Qué difícil se me hace empezar a redactar la publicación de hoy! ¿Qué os puedo decir del gazpacho andaluz que no sepáis a estas alturas de la vida? ¿Quizás que es una sopa fría elaborada a partir de verduras que se trituran hasta hacerlas un puré? ¿Quizás que es uno de los platos más típicos de la cocina andaluza? ¿Que era un plato de campesinos? ¿Que es el tercer plato de nuestra gastronomía que más nos gusta a los españoles?

No creo haber descubierto ningún dato que no habitara ya en vuestro conocimiento. El gazpacho andaluz es tan conocido que es también una de nuestras elaboraciones más internacionales y de la que más versiones se han hecho, y tal es su aceptación, que por extensión, el término gazpacho se ha adoptado para denominar, acertada o erróneamente, cualquier sopa fría donde intervengan verduras, e incluso frutas. Contra esta nueva costumbre, obviamente, se levantarán detractores para reclamar que auténtico gazpacho andaluz solo hay uno y que a cada cosa hemos de llamarla por su nombre para evitar malentendidos. Acordémonos de cuando el afamado chef británico Jamie Oliver se atrevió a hacer una paella, su versión de la paella, y la que le cayó en las redes.

El año pasado, cuando nos encontrábamos en Burdeos disfrutando de nuestras vacaciones estivales, aterrizamos en uno de tantos restaurantes en los que poder comer. Mi sorpresa fue ver en la carta el gazpacho como uno de sus platos, y me animé a pedirlo para comprobar cuál es el concepto que se tiene sobre él cruzando nuestra frontera. Mi sorpresa fue que todas las verduras (tomate, pepino, cebolla, apio - sí, apio - y alguna hierba aromática - mon Dieu! - que no recuerdo) venían muy picaditas bailando en un caldo que era agua, sin más. ¿Mi opinión? Decepción total. No me atreví a pedir explicaciones sobre aquella elaboración porque entendí que era una interpretación libre de nuestro gazpacho.

Esta anécdota me dio en pensar sobre cómo elaboraban nuestros antepasados el gazpacho. Hoy en día lo tenemos tan fácil con los diferentes robots de cocina que tenemos a nuestra disposición; ellos nos ayudan a conseguir un gazpacho fino y suave en un santiamén. No en vano, yo, que tengo un thermomix, si hay algo por lo que más me puede gustar es porque en cuestión de segundos tienes un gazpacho rico, suave, ligero y delicioso. Porque señores y señoras, el gazpacho no es una invención actual. Si tenemos en cuenta que el tomate y el pimiento fueron traídos de América, es obvio que hasta pasado el siglo XV no supimos lo que eran. Algunas fuentes nos llevan hasta el siglo XVI, pero hasta entonces el gazpacho era una mezcla de agua, pan, aceite y vinagre. En el siglo XIX, las clases más pudientes incorporaron las hortalizas cortadas en trocitos. Y hoy lo conocemos como tú lo sabes bien. La evolución ha sido clara.

Pero ... ¿cómo lo elaboraban las gentes en el pasado? Los únicos utensilios eran una maja de madera grande con el que aplastar los ingredientes, y un cuenco gazpachero de madera. Se picaban los ingredientes toscamente y se iban machacando uno a uno con la maja en el cuenco, se añadía el pan duro rascándolo, es decir, friccionando un trozo contra el otro para rallarlo y en último lugar se incorporaban el agua, el vinagre y el aceite. 

Mi versión del gazpacho no lleva pan; no es que no me guste con pan, pues admito que queda muy cremoso, pero prefiero que en su totalidad sean verduras, y el pan, si me apetece, lo como aparte. En esta versión, además, no añado nada de agua, por lo que mi gazpacho se convierte en una auténtica sopa fría de verduras. 

¿Y tú cómo lo haces?

gazpacho-andaluz

Receta de Gazpacho andaluz

Ingredientes (4p)
  • 1 kilo de tomates maduros
  • 1 diente de ajo
  • 50 gr de pimiento verde
  • 70 gr de pepino parcialmente pelado
  • 15 gr de vinagre de Jerez
  • 25 gr de AOVE
  • Sal
  • 1/4 cdta de comino molido
Elaboración
  1. Lavamos las verduras y las secamos con un paño de algodón.
  2. En el vaso de un robot de cocina ponemos el tomate despojado del ramito y de cualquier dureza cortado en trozos de tamaño mediano, el diente de ajo pelado, el pimiento verde troceado, el pepino cortado en dados grandes junto con una pizca de sal y el comino, y lo trituramos hasta que quede una sopa de textura suave y fina.
  3. Vertemos el vinagre y el aceite en un hilo para que se incorpore lentamente con el gazpacho y seguimos triturando durante un minuto más.
  4. Si tu robot de cocina no tritura muy fino, pasa el gazpacho por un chino.
  5. Vierte el gazpacho en una botella o en un recipiente que puedas guardar en el refrigerador, pues se consume frío.
  6. A la hora de servir, trocea algunas de las verduras que has empleado para hacer el gazpacho y adórnalo con ellas.
Receta de Thermomix