Croquetas de boniato y quinoa

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Croquetas de boniato y quinoa


El mundo de las croquetas es como el universo: es tan grande, que dudo que todo en torno a las croquetas esté descubierto, lo cual me alegra soberanamente, porque eso quiere decir que podemos seguir indagando, experimentando y saboreando sensaciones que el paladar no ha disfrutado antes. 

En más de una ocasión he contado por aquí lo tontos que nos volvemos en esta casa por unas croquetas. Bueno, los de esta casa dentro esta casa y fuera de ella, porque somos de los que pedimos un platito de croquetas como entrante en cualquier restaurante si prometen ser caseras. 

¿Y por qué nos gustan tanto? ¡Buena pregunta! Tan buena como la respuesta, que aún la estoy esperando yo también, ja ja ja. 

Esta receta de croquetas de boniato y quinoa va a formar un club de amigos vegetarianos, o sería más apropiado decir de ovo-vegetarianos, porque no puedo obviar el huevo que se utiliza como paso del rebozado de la elaboración. 

Para su confección he utilizado un ingrediente muy de otoño: el boniato, que si tan solo asado se convierte en una guarnición deliciosa y nutritiva, imagínate con la amalgama de ingredientes como son el puerro, la quinoa, el cilantro, el ajo y especias, entre otros. 

Como acompañamiento, a pesar de que las verduras forman el 90% de su composición, te sugiero servir las croquetascon una ensalada verde y unos tomatitos, pues las croquetas resultan ser bastante saciantes y muy completas.


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Receta de Croquetas de boniato y quinoa

Ingredientes (20 unidades aproximadamente)
  • Un boniato grande (aproximadamente 500 gramos)
  • 100 gr de puerro
  • 60 gr de quinoa tricolor
  • 1 cda de cilantro fresco picado
  • 1 cdta de ajo deshidratado
  • 1/4 cdta de nuez moscada
  • Sal y pimienta al gusto
  • Para rebozar las croquetas:
    • 1 huevo batido
    • Pan rallado
    • Semillas de sésamo tostadas al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Agua
  • Para la salsa:
    • 2 cdas de mayonesa
    • 2 cdas de créme frâiche
    • Salsa picante Sriracha al gusto
    • 1 cdta de zumo de lima
Elaboración
  1. Precalentar el horno a 200ºC. Pelar el boniato y cortarlo en dados de tamaño mediano. Repartirlos en una fuente apta para horno ligeramente engrasada y hornearlos entre 50 y 60 minutos o hasta que esté blando. De vez en cuando, remueve el boniato para que se vaya cocinando uniformemente. Una vez asado, sacarlo del horno, dejarlo templar, y aplastarlo con un prensa patatas o con un tenedor. Reservar.
  2. Mientras se asa el boniato en el horno, vamos a cocinar el puerro. Lavamos el puerro, lo secamos, lo cortamos en tiras finas y estas en cuadraditos pequeños. Ponemos a calentar dos cucharadas de aceite en una sartén y salteamos el puerro a fuego suave, removiendo con frecuencia, para evitar que se dore demasiado y adquiera un sabor amargo. Una vez cocinado, lo retiramos a un plato y lo reservamos hasta que se haya enfriado.
  3. Lo siguiente es cocer la quinoa. Para esta receta he usado quinoa tricolor, y según las indicaciones del fabricante, no es necesario enjuagarla antes de cocinarla. Llevamos a ebullición tres partes de agua por una de quinoa, sazonamos al gusto, incorporamos la quinoa, y la cocemos el tiempo que indique el fabricante. Una vez cocida, la escurrimos, la refrescamos y la reservamos.
  4. Para preparar la salsa, simplemente mezclamos todos los ingredientes y la reservamos en la nevera.
  5. Para preparar las croquetas, en un recipiente hondo ponemos el boniato, el puerro, la quinoa, el cilantro, las especias y la sal al gusto. Removemos bien y formamos bolitas del tamaño de una nuez, reservándolas en una fuente a medida que las vamos formando.
  6. A continuación las pasamos por huevo batido y después las empanamos en la mezcla de pan rallado y semillas de sésamo. 
  7. Ponemos a calentar abundante aceite de oliva muy caliente y freímos las croquetas hasta que se hayan dorado ligeramente. Las reservamos en un plato amplio forrado con papel de cocina.
  8. Servimos las croquetas acompañadas de la salsa.

Namoura o pastel dulce de sémola

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Namoura o pastel dulce de sémola


Namoura. Sí, fue amor a primera vista. Es lo que ocurre cuando te topas con elaboraciones con formas bonitas. Pero si a la vez intuyes cuánto vas a disfrutar con un postre rico, aromático y dulce, lo que en principio fue un flechazo sientes que se convierte en una necesidad. Quizás es la invocación de los aromas orientales, con su exotismo y su capacidad de transportarte a través del paladar a sensaciones más allá de nuestras fronteras. Quizás. Pero luego te das cuenta de que al probarlo, se magnifican tus intuiciones.

Debe ser eso. Y ciertamente lo es. 

Una vez que has mordido el primer bocado comienzas a sentir el sabor a mantequilla, a almendra, a agua de azahar. A sentir el dulzor denso del sirope que baña este pastel, la textura arenosa pero compacta de la sémola. 

Te lo digo, y si es necesario, te lo repito: este pastel es una gozada para los sentidos.

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El namoura es un dulce muy popular en Oriente Medio. Es también conocido como basbousa en Egipto y hareesa en Siria. Es un postre sencillo, con tan solo unos cuantos ingredientes, y que una vez cocinado se empapa con almíbar, consiguiendo una jugosidad justa y un dulzor delicioso sin rayar en lo excesivamente empalagoso. Lo que le hace especialmente bonito, y sin tener un aspecto pretencioso, son los dibujos en forma de cuadrado o de trapecio adornados con una almendra en el centro. A veces un pistacho ocupa el lugar donde iría una almendra.

Te recomiendo comerlo aún templado, ya que los sabores tan dulces y aromáticos de este pastel se aprecian mucho más. Y como es tradición, un té de menta se convertiría en el acompañamiento perfecto. 

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Receta de Namoura o pastel dulce de sémola

Ingredientes


Para el pastel

  • 350 gr de sémola de trigo
  • 3/4 cdta de bicarbonato
  • 30 gr de coco deshidratado
  • 100 gr de azúcar blanquilla
  • 1/4 cdta de sal común
  • 150 gr de mantequilla sin sal derretida
  • 200 gr de yogur griego
  • 20-30 almendras crudas peladas
  • Un poquito de mantequilla para engrasar el molde
Para el almíbar
  • 220 gr de agua
  • 200 gr de azúcar blanquilla
  • 3 cdas de zumo de limón
  • 1 y 1/2 cdas de agua de azahar
Utensilios
  • Molde bajo de base no desmontable de aproximadamente 27 centímetros de diámetro
Elaboración
  1. Precalentamos el horno a 170ºC, con calor superior e inferior.
  2. En un recipiente amplio ponemos la sémola de trigo y el bicarbonato, y mezclamos.
  3. Añadimos el coco, el azúcar y la sal, y mezclamos de nuevo.
  4. Agregamos la mantequilla y el yogur, y removemos con la ayuda de una cuchara de madera.
  5. Engrasamos un molde, vertemos la masa y la extendemos. Usaremos el canto de la cuchara, o incluso mejor las manos para aplanar la masa y adaptarla bien al molde. 
  6. Con la ayuda de un cuchillo (que no sea de sierra) marcamos unas lineas verticales y horizontales para formar cuadraditos de aproximadamente 2x2 centímetros de tamaño. También podemos formar diamantes (o rombos), para lo cual unas líneas irán en vertical (u horizontal) y las del otro tramo irán en diagonal. Ponemos una almendra en el centro de cada cuadradito, procurando que todas tengan la misma posición, pues así quedará más bonito. Dejamos reposar entre 15 y 20 minutos.
  7. Introducimos el pastel en el horno a una altura media-baja y horneamos durante 20 minutos. Transcurrido este tiempo sacamos el pastel del horno y marcamos los cortes de nuevo con la ayuda de un cuchillo. Introducimos nuevamente en el horno y cocinamos el pastel durante 15 minutos más o hasta que veamos que comienza a adquirir un bonito tono dorado.
  8. Mientras se hornea el pastel de sémola preparamos el almíbar, y para ello en un cazo ponemos el agua y el azúcar y lo calentamos hasta que se haya disuelto el azúcar. A continuación añadimos el zumo de limón y el agua de azahar, removemos y dejamos reducir a una potencia media-baja durante unos 15 minutos, cuando ya habrá espesado un poquito. 
  9. Nada más sacar el pastel de sémola del horno, lo impregnamos ayudándonos de una cuchara para asegurarnos de cubrir todo.
  10. Una vez que el pastel esté frío, repasamos los cortes marcados y lo dejamos reposar unas horas más.
Notas y consejos
  • Tradicionalmente este pastel se toma templado, así que lo recomendable es calentarlo un par de segundos en el microondas, aunque sin hacerlo está igualmente bueno.
  • A pesar de estar bañado en un almíbar, no resulta nada empalagoso.
  • Sirve este pastel de sémola acompañado de un vaso de té a la menta. ¡Le va que ni pintado!

Receta vista en Rathai's recipes.


Pigs in a blanket { Salchichas envueltas en bacon }

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Pigs in a blanket { Salchichas envueltas en bacon }

A medida que he ido ahondando en la cocina británica me he dado cuenta de que no les falta nada de humor para bautizar algunos de sus platos, como es el caso de la receta de hoy: pigs in a blanket, que podríamos traducir como "cerdos envueltos en una manta" o algo por el estilo.

Estoy segura de que si indago en el origen gastronómico de estas recetas, habrá fuentes que expliquen el porqué de sus nombres. Aunque pensándolo mejor, creo que lo divertido sería dejar volar la imaginación e inventar un contexto que pensemos puede saciar mi curiosidad y la de todos vosotros.

Vamos con algunos de estos nombres:
  • "Toad in the hole", o "sapo dentro del agujero". Esta elaboración consiste en salchichas frescas hundidas en una masa del estilo al de los profiteroles (aunque salados) y que por tierras británicas es conocida como "Yorkshire pudding", toda una insignia que acompaña al tradicional asado de domingo.
  • "Welsh rarebit" conocido originariamente como "Welsh rabbit" y traducido al castellano como "conejo galés", pero que no tiene nada que ver con conejos. Este plato consiste en una tostada de pan con una salsa cremosa y queso derretido por encima.
  •  "Bubble and squeak", que viene a ser como "burbujear y chillar". Este es un plato en el que se aprovechan las verduras que han sobrado del asado que se hace tradicionalmente el domingo (patatas, zanahorias, guisantes, repollo). Con ellas se hacen unas tortitas que se doran en la sartén.
  • "Spotted dick" o "spotted dog": de estos dos términos me voy a quedar con el segundo, cuya traducción sería como "perro moteado" o "perro con motas". Sobre el primer nombre ... digamos que ... el segundo de los términos hace referencia a cierto miembro masculino que como es natural no voy a mencionar, ja ja ja. Este plato consiste en una especie de pudín elaborado con sebo de vaca y frutas deshidratadas como uvas pasas, arándanos y cerezas, servido con unas natillas ligeras.
  • "Bangers and mash", donde "bangers" se refiere a salchichas, aunque sin embargo puede tener otros significados como "chatarra, cacharro viejo, petardo". Este plato es una delicia. Podéis ver mi receta aquí, y consiste en un buen plato de salchichas y puré de patatas bañado en una deliciosa salsa  de cebolla (gravy)
  • "Stinking Bishop" (obispo maloliente), un tipo de queso de vaca de masa blanda del suroeste de Inglaterra. 
  • "Poor knights of Windsor", los "caballeros pobres de Windsor", que eran los militares retirados que habían protegido a la Realeza, y que un tipo de torrijas en modo sandwich y rellenos de mermelada. 
  • "Faggots and peas", o lo que viene a ser "maricas y guisantes", un plato que consiste en unas albóndigas elaboradas con ingredientes de casquería como hígado, corazón e intestinos, servidos con guisantes y una salsa. 
Podría seguir engrosando esta lista de nombres de elaboraciones culinarias curiosas típicas de la gastronomía británica. Es más, si os pica la curiosidad, y os manejáis bien con la lengua inglesa, os dejo el enlace a una página que recoge amplia información sobre este tema y ahonda en el origen de los términos y en su evolución etimológica con el paso del tiempo hasta llegar a lo que se entiende por ellos hoy en día, que en muchos casos dista de su significado originario. La web se llama Foods of England

Si en casa sois de comer salchichas (o longanizas) frescas, estoy segura de que estos pigs in a blanket os han de gustar. La receta consiste en envolver las salchichas en lonchas de bacon y asarlas en el horno. Yo he adaptado ligeramente la receta en lo que se refiere a la técnica de elaboración, pues en casa es habitual cocinar las salchichas frescas cociéndolas en vino (receta de mi madre) junto con cebolla, laurel y unos granos de pimienta hasta que se ha consumido el vino, y lo cual el da un gustazo riquísimo. Pero el resultado visual es el mismo que el de la receta tradicional británica. Como acompañamiento he decido hacer unas patatas que he cocido primero en el microondas y después han pasado por el horno para, por un lado, reducir el tiempo de cocinado, y por otro, darle un toque crujiente que solo la pincelada del horno le puede dar. 

¡Vamos a la receta!

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Receta de Pigs in a blanket { Salchichas envueltas en bacon }

Ingredientes (Para 4 personas)
  • 16 salchichas frescas de cerdo
  • 16 lonchas finas de bacon ahumado
  • Media cebolla
  • Una hoja de laurel
  • 10 granos de pimienta
  • Vino blanco o recio
  • 1/2 kg de patatas
  • Unas ramitas de tomillo fresco
  • 3 dientes de ajo 
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Pimienta negra molida
Elaboración
  • Empezaremos preparando las patatas: 
    • Las pelamos y las cortamos en trozos de tamaño bocado, las colocamos en un recipiente apto para microondas, vertemos un hilo de aceite por encima, las removemos para impregnarlas bien del aceite y cocinamos unos 10 minutos a 800w en el microondas. Que queden más o menos tiernas con este tiempo dependerá del tipo de patata. Aún así, tampoco os preocupéis por dejarlas tiernas del todo, pues terminarán de cocinarse en el horno.
    • Precalentamos el horno a 220ºC, con calor superior e inferior.
    • Pasamos las patatas a una fuente apta para horno, distribuimos los dientes de ajo (no es necesario pelarlos) a los cuales les habremos dado un golpe seco con el filo ancho de un cuchillo, hacemos lo mismo con las ramitas de tomillo, vertemos un hilo de aceite y removemos todo bien para integrarlo. Cocinamos 30 minutos aproximadamente, o hasta que comienzan a dorarse, removiendo las patatas de vez en cuando.
  • Seguimos con las salchichas:
    • Envolvemos cada salchicha (desde un extremo al otro) en una loncha de bacon fina y la sujetamos con un palillo.
    • Distribuímos las salchichas en una sartén, cortamos la cebolla en láminas y la insertamos entre salchicha y salchicha, rompemos la hoja de laurel por la mitad, distribuimos los granos de pimienta y cubrimos con el vino. Las cocinaremos a fuego medio-bajo hasta que se haya consumido el vino y después las doraremos a fuego bajo hasta que adquieran un suave color dorado.
  • Servimos las salchichas con la cebolla caramelizada y con las patatas asadas. ¡Y listo!




Tarta de manzana holandesa

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TARTA DE MANZANA HOLANDESA

¡Hola otoño!

... o puede que sea más conveniente empezar diciendo ...

¡Hola queridos todos!

Sí, ¿verdad?

Ya estamos de vuelta. Nos hemos tomado un descanso blogueril desde el mes de julio. Ha pasado agosto con sus calores, ha pasado (casi) septiembre con su vuelta al cole y en cuestión de días nos plantamos en octubre y en el otoño. 

¡Me encanta el otoño! Sus paisajes se tiñen de tonos románticos, las temperaturas invitan al recogimiento en los hogares o a paseos vespertinos no muy tardíos sin tener que sufrir los agobios del calor estival. Lo malo, porque siempre hay otra cara de la moneda, es que los días se acortan poco a poco y hacen que apetezca poco alargar la jornada una vez que ya comienza a anochecer.

¿Y qué me decís de los productos de esta temporada? Algunos de ellos podemos encontrarlos en el mercado todo, o casi todo, el año. Pero sin duda alguna, ganan en sabor en su época de recolección, aparte de ser más económicos para nuestros bolsillos.

En otoño vuelve la pera, la manzana, el membrillo, el caqui, la chirimoya, la calabaza, las setas, la granada, la naranja, la mandarina, el boniato, el hinojo, las espinacas, la lombarda, y tantos productos más

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Para hoy, que es cuando tiene lugar la entrega del mes de septiembre para nuestro #RetoSaboresDeTemporada, he decidido conceder el papel estrella a la manzana. Y es que desde que volvimos de vacaciones por tierras de Bélgica y Holanda soñaba con recrear la deliciosa Dutch Apple Pie (Tarta de manzana holandesa) que pudimos disfrutar en la cafetería Winkel en Amsterdam. Esta cafetería presume de servir la mejor tarta de manzana de la ciudad, y creedme si os digo que así es. Es más, es de obligación comer solo allí esta delicia. 

Quienes no conozcáis esta tarta os preguntaréis si tiene algo de especial. Y sí. Lo tiene. Lo que hace que sea diferente es que la manzana está aromatizada con una mezcla de especias conocida como "Speculoos", también empleada para hacer sus clásicas galletas de Navidad, y que se elabora con distintas proporciones de canela, jengibre, clavo, nuez moscada, ralladura de naranja, pimienta, cilantro y cardamomo. La masa que envuelve la manzana tiene una textura entre crujiente y laminada, con un intenso y delicioso sabor a mantequilla.

Sobre las manzanas, ¿sabías que existen más de 7.000 variedades? De entre todas ellas, las cultivadas en España son la Reineta, Golden, Gala, Starking, Early Red One, Red Delicious, Fuji, Granny Smith, Pink Lady y Verde Doncella, aunque las de mayor aceptación son la tipo Golden y la Gala. A los españoles nos gustan las manzanas crujientes, jugosas, firmes, de sabor dulce. En el año 2017, la superficie española ocupada por manzanos era de más de 32.000 hectáreas, concentradas especialmente en Cataluña, Aragón y el Valle del Ebro, produciendo el 4.1% del total de la U.E. Podemos decir que la manzana es la fruta favorita de los españoles. ¿Y tú te encuentras entre ese grupo? ¿Cuál es tu fruta favorita?

Te invito a pasarte por los blogs de mi amiga Paula, que nos han cocinado una receta con un sabroso producto de esta temporada. ¿Vamos a verlas?

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RECETA DE TARTA DE MANZANA HOLANDESA

Ingredientes

Masa
  • 265 gr de mantequilla sin sal
  • 90 gr de azúcar blanquilla
  • Una pizca de sal
  • 2 huevos tamaño "L" (1y1/2 para la masa y el otro medio huevo restante para barnizar la masa antes de hornearla)
  • 450 gr de harina de trigo de todo uso
Relleno
  • 4 manzanas (aproximadamente 900 gr)
  • 1/2 cda de ralladura de naranja
  • 1/2 cdta de ralladura de limón
  • 1 y 1/2 cdas de zumo de limón
  • 50 gr de azúcar moreno; más 1 cda para espolvorear sobre la masa antes de hornear
  • 1 cda de "speculoos"
  • 1 cda de maizena
  • 1 y 1/2 cda de coñac o brandy
Mezcla de especias "speculoos"
  • 2 cdtas clavo en polvo
  • 1/2 cdta de nuez moscada en polvo
  • 1/4 cdta de jengibre en polvo
  • Una pizca de pimienta en polvo
  • Una pizca de cardamomo en polvo
  • Una pizca de cilantro en polvo
Además
  • Un molde desmontable redondo de 18 centímetros de diámetro
  • Un rodillo
  • Papel de hornear
Elaboración

De la masa
  1. En un recipiente batimos la mantequilla con el azúcar durante unos 4 minutos (mejor aún si tienes un robot). Pesamos los huevos, los batimos, y retiramos una cuarta parte, que es la que utilizaremos para barnizar la masa al final. Añade el huevo y medio a la mezcla de mantequilla y bátelo hasta integrarlo (unos 1 minuto aproximadamente). Finalmente tamiza la harina con la sal y añádela en tres veces a la mezcla anterior. Pasa la masa a una superficie limpia y seca y trabájala hasta que quede una masa bien amalgamada y lisa. Forma una bola, aplánala ligeramente con la palma de la mano, envuélvela en film transparente y guárdala en la nevera una hora, o también en el congelador media hora. Nota: no es conveniente trabajarla en exceso, especialmente cuando hace calor, pues la mantequilla se puede reblandecer mucho y por consiguiente la masa no adquiere mucha consistencia.
De las especias "speculoos"
  1. Mezcla todos los ingredientes en un recipiente o en un tarro de cristal.
Del relleno
  1. Pela y descorazona las manzanas, córtalas en cuatro cuartos, estos por la mitad y cada mitad en trocitos de 1x1 centímetro aproximadamente. Ponlas en un recipiente hondo y mézclalas con las ralladuras, el zumo, el azúcar, las especias, la maizena y el licor.
Montaje
  1. Precalienta el horno a 180ºC.
  2. Engrasa la base del molde, corta un círculo del diámetro de la base de papel vegetal y colócalo en el fondo.
  3. Corta un tercio de la masa para hacer la tapa de la tarta y apártala. Estira el resto de la masa con un rodillo hasta darle un grosor de 0,5 centímetros. Dibuja un círculo del diámetro del molde y colócalo en la base. Con el resto de la masa cubre las paredes del molde. Una vez que el molde está cubierto con la masa, recorta los extremos sobrantes con la ayuda de un cuchillo.
  4. Vierte la manzana reservada y repártela bien en su interior.
  5. Extiende el tercio de masa que habías reservado para hacer la tapa. Dibuja un círculo dos centímetros más grande que el diámetro necesario y traslada la tapa sobre la manzana para taparla por completo. Asegúrate de sellar muy bien todas las uniones, recortando los bordes de nuevo y aprovechando los recortes para alisar la masa con los dedos.
  6. Pincela la superficie de la tarta con el medio huevo batido que habías reservado y espolvorea una cucharada de azúcar moreno por encima. En el medio de la tapa practica un corte en forma de cruz para que haga la función de chimenea durante la cocción.
  7. Introduce la tarta en el horno en una altura media-baja, y hornéala entre 40-50 minutos. Si notas que la superficie se comienza a dorar mucho, cúbrela con papel de aluminio.
Notas
  • Puedes degustar esta tarta acompañándola de nata montada o una bola de helado de vainilla. ¡Ideal!
Visto en Food Nouveau




Bebida refrescante de ginger ale con melocotón, lima y hierbabuena

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Bebida refrescante de ginger ale con melocotón, lima y hierbabuena

A estas alturas del verano, y por muy preparados que creamos que estamos para soportar sus golpes de calor, nunca estamos lo suficientemente acostumbrados a soportarlo y a llevarlo lo mejor posible. 

Es más que sabido por todos vosotros, queridos lectores, que es necesario beber líquidos siempre, y llegado el verano es imprescindible hacerlo con la mayor regularidad posible para evitar deshidratarnos y sufrir los efectos que esta situación trae consigo.

Para mi no es problema, y siempre que estoy en casa procuro regular el consumo de agua en la medida de lo posible; es que te lo pide el cuerpo. Pero es cierto que hay personas que, como popularmente se dice, "son de secano", normalmente nuestros mayores y los niños, y a quienes les cuesta mucho ingerir líquidos. Una excelente alternativa es beber aguas aromatizadas a las cuales podemos añadir hierbas aromáticas y frutas a nuestro gusto. Algo tan sencillo como unas hojas de menta o hierbabuena y unas rodajitas de limón hacen lo suficiente como para regalarle al agua todos sus aromas y sabores y hacerlas más apetecibles. 

En casa no somos de refrescos, aunque he de reconocer que desde que descubrí el "ginger ale", alguna que otra vez le hago un hueco en mi despensa. Precisamente aproveché que tenía un par de latas para darle una vuelta de tuerca a la receta que os voy a presentar y en la que originariamente ginger ale no se encuentra entre sus ingredientes: bebida refrescante de ginger ale con melocotón.

Con esta receta pongo mi granito de arena en la publicación que hoy, 29 de julio, toca compartir haciendo los honores al #RetoSaboresDeTemporada. Aquellos que seáis amigos de mi blog estaréis familiarizados con la idea que gira en torno a este reto. Si no es así, te cuento brevemente que un grupo de amigas nos reunimos virtualmente este día para compartir una receta elaborada con un producto de temporada, y en este caso he visto el melocotón, una de las frutas reina del verano, como la protagonista de una deliciosa bebida que os puede amenizar un momento de subidón de calor, una barbacoa, una fiesta o una reunión de amigos. 

Esta bebida refrescante de ginger ale de melocotón está libre de alcohol. Particularmente, rehuyo de las bebidas refrescantes con alcohol. Si mi idea te echa para atrás, te animo a que le añadas un buen chorro de tu bebida alcohólica favorita: coñac, vodka, ron, ginebra ... ¡tú eliges!

Lo que me gusta de esta bebida es sin lugar a dudas la combinación de sabores del melocotón con la lima y la hierbabuena. Procura elegir melocotones de buenísima calidad para que todo el dulzor de esta bebida sea la del melocotón y así evitar edulcorantes, aunque he de decir que un poquito de miel le viene genial, más que nada porque aunque el melocotón sea dulce de por sí, el líquido y el resto de las frutas piden a gritos un toque dulce.

No te olvides de visitar el blog Con las zarpas en la masa, de mi querida Paula, que nos tiene preparada una rica receta con un producto muy, muy veraniego.

Y antes de pasar a la receta te cuento que vamos a darle un descansito estival al blog. Volveré en septiembre con nuevas recetas que espero que te gusten mucho y sobre todo que te animen a cocinar. 

¡Que pases un bonito verano!

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Receta de bebida refrescante de ginger ale con melocotón, lima y hierbabuena

Ingredientes (para 1 litro de bebida)

  • 400 gr de melocotón
  • 2 cdas de miel
  • 250 ml de agua
  • 500 cl de ginger ale
  • 1 lima 
  • 10-15 hojas de hierbabuena
  • Cubitos de hielo
Elaboración
  1. Pelamos los melocotones y los deshuesamos. Cortamos la carne del melocotón en trozos y los trituramos en el vaso de un robot de cocina junto con la miel hasta hacerlo zumo.
  2. Vertemos el zumo en una jarra y añadimos la lima cortada en rodajitas y las hojas de hierbabuena lavadas. Refrigeramos durante un par de horas o hasta que se haya enfriado.
  3. Antes de llevar el refresco a la mesa vertemos el ginger ale, que ha de estar también refrigerado, para que esté fresquito. 
  4. Lo servimos frío y con unos cubitos de hielo, unas hojas de hierbabuena y una rodajita de lima para adornar el borde el vaso (opcional).
Notas
  • Ajusta el grado de dulzor de la receta añadiendo más miel a la bebida, lo cual dependerá de lo dulces que estén los melocotones que emplees.
  • Puede sustituir el ginger ale por completo y emplear agua en su lugar. Otras opciones son utilizar gasesosa, agua carbonatada o 7Up.
Receta inspirada en esta receta. 







Baba ganoush { crema de berenjena para un mezze }

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Baba ganoush { crema de berenjena para un mezze }

Explicar qué es el baba ganoush es muy sencillo teniendo como referencia el hummus. Cuando en casa me preguntaron qué era lo tuve fácil, y les dije: "Es como un hummus, solo que de berenjena en lugar de garbanzos". Lo siguiente que hicieron fue lanzarse en plancha a esta deliciosa crema de berenjenas asadas que desaparece del plato a base de mojar pan :D

Hacerla es mucho más que fácil, y aunque te lo explico con más detalle en el apartado de la descripción unas líneas más abajo, tan solo hay que introducir la berenjena y una cabeza de ajos en el horno, asarlas durante 40 minutos, después añadir el resto de ingredientes, triturar y ... ¡listo!

En países bañados por las aguas mediterráneas es habitual llevar a la mesa platos que son un previo (o entrante) a la comida principal. Aquí es donde entraría España con sus tapas y pintxos, mientras que los países de Oriente Medio lo llaman, por encontrar un similar, mezze. 

El mezze no tiene por qué ser solo un aperitivo; en ocasiones es una comida completa en la que juegan pequeños platos de productos variados donde aparecen tanto verduras como carne y dulce, y que se colocan y distribuyen por toda la mesa alrededor del plato principal (normalmente pescado) para que los comensales alcancen a todos y cada uno de ellos por igual. El mezze varía dependiendo del país en el que se practique, pues es una costumbre propia de algunos países mediterráneos (Grecia y Turquía), Oriente Medio y países árabes. Algunos platos que conforman el mezze son: 
  • baba ganoush
  • hummus (del cual se conocen hoy en día una inmensidad de versiones) 
  • aceitunas
  • labneh (bolas de yogur) 
  • falafel 
  • tabouleh 
  • samboosak (una especie de samosas)
  • queso 
  • pan de pita
  • kibbeh 
  • fattoush (ensalada de verduras y pan de pita)
  • muhamara (crema de pimientos asados y nueces)
En un mezze, beber ayuda a digerir el bocado, y no faltan vinos y licores, como tampoco faltan los dulces ni las frutas, que ponen la guinda a este momento. Los ingredientes varían, pero la esencia es la misma: comer, beber y sociabilizar con los comensales. 

Como puedes ver, el mezze es como una cultura en la mesa. Es una forma de compartir pequeños platos de una manera relajada, donde la conversación pausada ocupa un lugar importante y necesario.

Como habrás podido leer, el baba ganoush, que es la receta protagonista de hoy, forma parte de esta variada y rica mesa. Esta crema-puré frío de berenjenas se caracteriza por su textura suave y aterciopelada que se come mayormente con pan de pita, que es el pan que puedes ver en las fotos. Al igual que pasa con el hummus, hay muchas versiones de esta crema; puedes aromatizarla con hierbas, con especias, con pimentón, con zataar (especias de Oriente Medio), y puedes incluso añadirle yogur. Son ingredientes que juegan dentro de la receta dependiendo de cómo se adapten a tus gustos. También te contaré que tradicionalmente se asa en una parrilla, lo cual muy seguramente le ha de dar un toque soberanamente rico; hay quien la quema sobre el fuego de gas, aunque como verás, en mi caso la berenjena va al horno, como también lo va el ajo que la acompaña.

Te cuento cómo hago mi baba ganoush ya.

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Receta de baba ganoush { crema de berenjena para un mezze }

Ingredientes
  • 1 berenjena grande
  • 1 cabeza de ajos entera
  • 50 gr de tahina (pasta de sésamo)
  • 30-45 gr de zumo de limón (aproximadamente 1 limón)
  • 1 cda de AOVE
  • Sal
  • Para adornar: perejil fresco picado, semillas de sésamo tostado y AOVE
  • Pan de pita
Elaboración
  1. Precalentamos el horno a 200ºC, con calor superior e inferior.
  2. Lavamos, secamos la berenjena y la cortamos transversalmente por la mitad.
  3. Engrasamos la base de una bandeja para horno y colocamos la berenjena con la pulpa en contacto con la bandeja. Con la punta de un cuchillo la pinchamos todo alrededor, vertemos un chorrito de aceite por encima y la sazonamos con sal.
  4. Cortamos la cabeza de ajos por la mitad, vertemos un chorrito de aceite por encima, la sazonamos, la envolvemos en papel aluminio y la colocamos junto a la berenjena. Introducimos la bandeja en el horno, posicionándola a media altura, y asamos las verduras unos 40 minutos.
  5. Transcurrido este tiempo comprobamos que la berenjena ha quedado tierna. La sacamos del horno y dejamos que pierda temperatura para poder manipularla. Hacemos lo mismo con la cabeza de ajos.
  6. Una vez que se ha enfriado, con la ayuda de una cuchara extraemos la carne de la berenjena y la disponemos en el vaso de un robot de cocina o de una trituradora. Agregamos los dientes de ajo, que habremos extraído presionando la piel que los envuelve, añadimos la tahina, 30 gramos de zumo de limón, una cucharada de aceite y sal al gusto. Trituramos el conjunto y comprobamos su sabor, añadiendo más sal o zumo de limón para ajustarlo a nuestro gusto.
  7. Disponemos el baba ganoush en un bol, lo envolvemos con film transparente y lo guardamos en la nevera.
  8. A la hora de servir, lo aderezamos con un chorrito de AOVE, unas semillas de sésamo tostado y unas hojas de perejil partidas. No te olvides del pan de pita, ideal para comer tu baba ganoush.
¡Que aproveche!

Receta vista en The Stay at Home Chef.









Escalivada

escalivada

Escalivada

La receta la escalivada es todo un clásico en la gastronomía catalana, aunque valencianos, murcianos y aragoneses también la reclaman como propia.

La escalivada consiste en un asado de pimientos rojos, berenjenas y cebolla. No en vano, el término que da nombre a este plato proviene del verbo catalán "escalivar", que significa "cocinar al rescoldo de la brasa". Obviamente este es un método difícil de llevar a la práctica hoy en día teniendo en cuenta que la tecnología llegó hace mucho tiempo también a la cocina y que la inmensa mayoría de los hogares las han actualizado sustituyendo el gas por la electricidad. Pero ... ¡ay, esas barbacoas de verano! Muy buenamente podéis aprovechar el calor residual para hacer esta receta cero en grasas y cero en complicaciones. 

Una receta tan sencilla como la escalivada precisa, como toda buena receta, de buenos ingredientes. Cuando vayas al mercado elige un pimiento rojo grande y carnoso, sin arañazos ni golpes, que tenga la piel brillante y tersa. Lo mismo en cuanto a la berenjena: su piel ha de ser lustrosa y ofrecer resistencia cuando la presiones suavemente con el dedo. Estas serán las señales inequívocas de que tienes un producto fresco y de buena calidad en tus manos. 

Un buen truco que te ayudará a pelar las verduras fácilmente tras el horneado es hacerlas sudar. ¿Cómo? Nada más sacar la bandeja del horno, tápala con una hoja de aluminio (yo aprovecho el mismo que pongo en la base del horno para evitar que las salpicaduras me lo manchen mucho), y déjalas que reposen bien abrigaditas hasta que se hayan atemperado y puedas manipularlas con las manos sin quemarte.

Esta escalivada suele llegar a mi mesa para tomarla en una rebanada de un buen pan de masa madre en la que restregamos un diente de ajo y tomate de penjar, que es una variedad de tomate muy carnoso y el más común para hacer el clásico catalán "pa amb tomata", aunque también es magnífico para asar y para hacer una salsa de tomate. Otra buenísima idea, si eres fan del bacalao, es servirlo con bacalao o unos filetes de una rica anchoa. ¡Menudo manjar! Hay quien, simplemente, prefiere disfrutarla como guarnición de alguna carne o pescado.

escalivada

Receta de escalivada

Ingredientes (4p)
  • 2 pimientos rojos grandes y carnosos
  • 2 berenjenas medianas
  • 2 cebollas
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
Además
  • Unas rebanadas de pan
  • Dientes de ajo y tomate para restregar en el pan
  • Aceite de oliva
Elaboración
  1. Precalentamos el horno a 200ºC.
  2. Lavamos y secamos los pimientos y las berenjenas, les damos un masaje con aceite de oliva, los sazonamos con sal al gusto y los distribuimos en una bandeja de horno grande.
  3. Pelamos las cebollas y las envolvemos en papel de aluminio, lo cual ayudará a que se cocinen antes por el calor de su interior. También puedes asarlas sin envolverlas. Colocamos las cebollas en la misma bandeja que las demás verduras.
  4. Introducimos la bandeja en el horno y asamos las verduras entre 45 minutos y 1 hora.
  5. Sacamos la bandeja, la tapamos con papel aluminio para que ayude a sudar a las verduras, y las mantenemos tapadas hasta que pierdan temperatura.
  6. Pelamos los pimientos y las berenjenas y hacemos tiras de la pulpa, que colocaremos en una fuente de servir sin amontonarlas. Cortamos las capas de las cebollas igualmente en tiras.
  7. Si nos apetece, montamos una tosta con una rebanada de pan en el que habremos restregado diente de ajo y tomate. Disponemos las tiras de verduras por encima y regamos con un chorrito de aceite de oliva. 






Gazpacho andaluz

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Gazpacho andaluz

¡Qué difícil se me hace empezar a redactar la publicación de hoy! ¿Qué os puedo decir del gazpacho andaluz que no sepáis a estas alturas de la vida? ¿Quizás que es una sopa fría elaborada a partir de verduras que se trituran hasta hacerlas un puré? ¿Quizás que es uno de los platos más típicos de la cocina andaluza? ¿Que era un plato de campesinos? ¿Que es el tercer plato de nuestra gastronomía que más nos gusta a los españoles?

No creo haber descubierto ningún dato que no habitara ya en vuestro conocimiento. El gazpacho andaluz es tan conocido que es también una de nuestras elaboraciones más internacionales y de la que más versiones se han hecho, y tal es su aceptación, que por extensión, el término gazpacho se ha adoptado para denominar, acertada o erróneamente, cualquier sopa fría donde intervengan verduras, e incluso frutas. Contra esta nueva costumbre, obviamente, se levantarán detractores para reclamar que auténtico gazpacho andaluz solo hay uno y que a cada cosa hemos de llamarla por su nombre para evitar malentendidos. Acordémonos de cuando el afamado chef británico Jamie Oliver se atrevió a hacer una paella, su versión de la paella, y la que le cayó en las redes.

El año pasado, cuando nos encontrábamos en Burdeos disfrutando de nuestras vacaciones estivales, aterrizamos en uno de tantos restaurantes en los que poder comer. Mi sorpresa fue ver en la carta el gazpacho como uno de sus platos, y me animé a pedirlo para comprobar cuál es el concepto que se tiene sobre él cruzando nuestra frontera. Mi sorpresa fue que todas las verduras (tomate, pepino, cebolla, apio - sí, apio - y alguna hierba aromática - mon Dieu! - que no recuerdo) venían muy picaditas bailando en un caldo que era agua, sin más. ¿Mi opinión? Decepción total. No me atreví a pedir explicaciones sobre aquella elaboración porque entendí que era una interpretación libre de nuestro gazpacho.

Esta anécdota me dio en pensar sobre cómo elaboraban nuestros antepasados el gazpacho. Hoy en día lo tenemos tan fácil con los diferentes robots de cocina que tenemos a nuestra disposición; ellos nos ayudan a conseguir un gazpacho fino y suave en un santiamén. No en vano, yo, que tengo un thermomix, si hay algo por lo que más me puede gustar es porque en cuestión de segundos tienes un gazpacho rico, suave, ligero y delicioso. Porque señores y señoras, el gazpacho no es una invención actual. Si tenemos en cuenta que el tomate y el pimiento fueron traídos de América, es obvio que hasta pasado el siglo XV no supimos lo que eran. Algunas fuentes nos llevan hasta el siglo XVI, pero hasta entonces el gazpacho era una mezcla de agua, pan, aceite y vinagre. En el siglo XIX, las clases más pudientes incorporaron las hortalizas cortadas en trocitos. Y hoy lo conocemos como tú lo sabes bien. La evolución ha sido clara.

Pero ... ¿cómo lo elaboraban las gentes en el pasado? Los únicos utensilios eran una maja de madera grande con el que aplastar los ingredientes, y un cuenco gazpachero de madera. Se picaban los ingredientes toscamente y se iban machacando uno a uno con la maja en el cuenco, se añadía el pan duro rascándolo, es decir, friccionando un trozo contra el otro para rallarlo y en último lugar se incorporaban el agua, el vinagre y el aceite. 

Mi versión del gazpacho no lleva pan; no es que no me guste con pan, pues admito que queda muy cremoso, pero prefiero que en su totalidad sean verduras, y el pan, si me apetece, lo como aparte. En esta versión, además, no añado nada de agua, por lo que mi gazpacho se convierte en una auténtica sopa fría de verduras. 

¿Y tú cómo lo haces?

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Receta de Gazpacho andaluz

Ingredientes (4p)
  • 1 kilo de tomates maduros
  • 1 diente de ajo
  • 50 gr de pimiento verde
  • 70 gr de pepino parcialmente pelado
  • 15 gr de vinagre de Jerez
  • 25 gr de AOVE
  • Sal
  • 1/4 cdta de comino molido
Elaboración
  1. Lavamos las verduras y las secamos con un paño de algodón.
  2. En el vaso de un robot de cocina ponemos el tomate despojado del ramito y de cualquier dureza cortado en trozos de tamaño mediano, el diente de ajo pelado, el pimiento verde troceado, el pepino cortado en dados grandes junto con una pizca de sal y el comino, y lo trituramos hasta que quede una sopa de textura suave y fina.
  3. Vertemos el vinagre y el aceite en un hilo para que se incorpore lentamente con el gazpacho y seguimos triturando durante un minuto más.
  4. Si tu robot de cocina no tritura muy fino, pasa el gazpacho por un chino.
  5. Vierte el gazpacho en una botella o en un recipiente que puedas guardar en el refrigerador, pues se consume frío.
  6. A la hora de servir, trocea algunas de las verduras que has empleado para hacer el gazpacho y adórnalo con ellas.
Receta de Thermomix



Galletas craqueladas de limón

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Galletas craqueladas de limón

Estas preciosas galletas con aspecto quebrado que veis en la fotografía son un clásico en muchos blogs internacionales y podréis encontrarlas bajo el nombre de "lemon crackle cookies". He probado unas cuantas versiones, pero ninguna de ellas me ha convencido, bien porque el sabor a limón no llegaba a la potencia que nos gusta en casa (aunque ese punto es fácilmente rectificable), bien porque la textura de la masa quedaba chiclosa, y sinceramente, nada agradable, especialmente para la dentadura, bien porque no se resquebrajaban como la receta prometía o porque el azúcar desaparecía por arte de magia.

Con esta receta, que encontré de casualidad en uno de mis paseos por Instagram y gracias a Hilmar, he conseguido lo que buscaba en este tipo de elaboración: una galleta con puro sabor a limón, con un sutil toque a mantequilla, de textura crujiente en el exterior y tiernecita en el corazón, y con un aspecto quebradizo perfecto.

Fueron un éxito rotundo en casa, y eso gusta, y mucho. Así que me veo haciéndolas una y otra vez. ¿Objeciones a este punto? No seré yo quien se las ponga después de la aplaudida que recibieron, ja ja ja, teniendo, además, en cuenta que son muy sencillas de hacer y no llevan mucho tiempo hacerlas. 

En mi recetario encontraréis unas cuantas recetas de galletas con sabor a limón, señal de que nos gustan mucho, pero que mucho, como por ejemplo las galletas de lima y coco y estas otras galletitas de limón

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Receta de galletas craqueladas de limón

Ingredientes (Para 40-45 galletas aproximadamente)
  • 100 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 120 gr de azúcar granulado
  • 1 huevo tamaño "L"
  • 1 limón (50 ml de su zumo y la ralladura de todo el limón)
  • 300 gr de harina de trigo normal
  • 10 gr de impulsor químico
  • Una pizca de sal
  • Azúcar granulado y azúcar glas para rebozar las galletas
Elaboración
  1. Batimos la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una mezcla cremosa.
  2. Añadimos el huevo y lo integramos en la mezcla anterior.
  3. Agregamos el zumo de limón y la ralladura y removemos.
  4. Tamizamos la harina junto con el impulsor y la sal y los añadimos a la mezcla. Removemos bien.
  5. Formamos una bola con la masa, cortamos un trozo de film transparente y envolvemos la masa en él. La guardamos en la nevera durante al menos una hora o hasta que se haya enfriado y compactado.
  6. Transcurrido ese tiempo, precalentamos el horno a 180ºC y forramos dos bandejas de horno con papel vegetal.
  7. Preparamos dos recipientes hondos, uno con el azúcar granulado y el otro con el azúcar glas.
  8. Formamos bolitas de unos 12 gramos de peso y las rebozamos en los dos azúcares, empezando por el granulado y terminando con abundante azúcar glas. Vamos colocando las bolitas en las bandejas de horno, y una vez listas las introducimos en el horno a una altura baja. Las hornearemos 12-15 minutos. Las dejamos enfriar en las bandejas durante 5 minutos y después las transferimos a una rejilla, donde se enfriarán por completo.




Clafoutis de cerezas y mascarpone

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Clafoutis de cerezas y mascarpone

El clafoutis de cerezas es un postre típico de la región francesa de Nueva Aquitania, y cuya capital es Limoges, nombre que muy posiblemente os resulte familiar por su célebre porcelana; todo un clásico. 

Tradicionalmente el clafoutis se hace con cerezas, aunque la globlalización ha hecho que otras frutas como ciruelas, moras, peras, albaricoques o melocotones entren en juego, ante lo cual los franceses se han levantado en señal de protesta declarando que en este caso, lo que algunos llaman clafoutis en realidad debería llamarse "flaunargde"; te lo digo por si la curiosidad por saberlo te va a convertir en un alma inquieta :D

El clafoutis es un pastel que algunos se atreven a describir con una textura flan, nada más lejos de la realidad, pues aunque resulta ser un pastel muy suave, es prácticamente imposible que tenga esa textura por el mero hecho de que la harina se encuentra entre sus ingredientes, lo cual hace que su densidad y firmeza sea más compacta que la de un flan.

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Los puristas dicen que para hacer un clafoutis auténtico las cerezas deben ir enteras, ya que el hueso da un sabor distintivo a la masa. A mi me van a disculpar los señores puristas franceses, muy entendidos en la materia, sin duda, pero si a ellos les gusta encontrase con los huesos de las cerezas en la boca, a mi me resulta de lo más incómodo, de forma que para hacer esta receta he decidido entretenerme un rato con un deshuesador de cerezas y quitarles todos y cada uno de los huesos para disfrutar como se debe de este delicioso postre. 

Me estoy dando cuenta de que como me esté leyendo algún purista del clásico clafoutis, me va a ir preparando la guillotina en cuanto se entere de que además he añadido queso mascarpone (que de francés tiene muy, muy poco, o nada) y harina de almendra. ¡La que me espera! Ja ja ja.

Si queréis disfrutar de lo lindo con este riquísimo clafoutis de cerezas y mascarpone, la tradición dice que mucho mejor templado (obviamente, los sabores se magnifican ante tomarlo frío), y que se puede acompañar de unas natillas o nata montada, y yo incluso le pondría una bola de helado de vainilla. ¿Qué le pondrías tú? Sin embargo a nosotros nos ha encantado tal cual, sin florituras. Queda riquísimo, suave, delicado, con el tremendo sabor dulce de las cerezas. 

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Receta de clafoutis de cerezas y mascarpone

Ingredientes
  • 350-400 gramos de cerezas deshuesadas
  • 125 gramos de queso mascarpone
  • 125 gramos de azúcar blanquilla
  • 3 huevos tamaño "M"
  • 1 cdta de extracto de vainilla
  • 50 gramos de harina de trigo normal
  • 50 gramos de harina de almendra
  • 30 gramos de maizena
  • 250 ml de leche semi desnatada
  • Un poquito de mantequilla para engrasar el molde
  • Azúcar glas para decorar
Utensilios
Instrucciones
  1. Deshuesa las cerezas y resérvalas.
  2. Precalienta el horno a 180ºC, con calor superior e inferior.
  3. Con la ayuda de unas varillas eléctricas o de un robot de cocina, bate el queso mascarpone con el azúcar hasta que estén perfectamente incorporados.
  4. Agrega los huevos, uno a uno, y no añadas el siguiente hasta que no se haya incorporado el anterior. Añade el extracto de vainilla y remueve bien.
  5. Pesa y tamiza la harina de trigo y la maizena; pesa la harina de almendra y añádelas a la mezcla. Bate bien.
  6. Incorpora la leche poco a poco a la vez que bates la masa. La textura ha de quedar algo líquida, como la masa de crepes. 
  7. Engrasa el molde con un poquito de mantequilla y vierte la masa con cuidado.
  8. Distribuye las cerezas alrededor e introduce el molde en el horno, y hornea a media-baja altura a 180ºC durante 15 minutos, y después baja la temperatura a 170ºC y hornea entre 30 y 40 minutos. Si observas que la superficie se dora demasiado, cúbrela con un trozo de papel aluminio. El clafoutis estará listo cuando al introducir un palillo, este salga limpio.
Notas y consejos
  • Si no dispones de un deshuesador, hay que ingeniarse algún inventillo que te facilite la tarea de retirar el hueso a las cerezas. Puedes emplear el tubo de un bolígrafo tipo Bic vacío o un clip de papelería. 
  • También podéis apoyar las cerezas, una a una, en la boca de una botella, y perforarlas con una pajita, de manera que el hueso cae en el interior de la botella. Que no sea por ideas, eh ;)


Receta vista en Un pedacito de cielo



Croquetas de berenjenas con mayonesa de ajo negro

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Croquetas de berenjenas con mayonesa de ajo negro

Ser una apasionada de las croquetas hace que les seas una víctima fácil. Da igual que te las sirvan como entrante o como plato principal que siempre cae una buena tanda. Da igual que sean de pescado, que sean de carne, que sean de verduras, que siempre se nos iluminan los ojos y las manos se lanzan al plato sin poder controlar el detenerlas aún teniendo el último mordisco en la boca. Da igual que no sepas ni de que son, y eso ya dice mucho para que os hagáis a la idea de la excelente acogida que siempre tiene un plato de croquetas en mi casa.

Las croquetas de berenjena que os traigo hoy son una muestra más a añadir a nuestra lista, y una vez dentro no va a haber nadie que las elimine porque están de llorar de buenas. Estas croquetas de berenjena son tan tiernas, tan suaves, tan melosas ... que una vez más te verás indefensa y sin freno frente a ellas. 

Las probé por primera vez en casa de Chabe, artista panarra, en uno de sus talleres de pan al que acudí hace unos meses con unas buenas amigas :D, y me gustaron tanto, tanto, que tardé cero coma en encontrar la receta en el maravilloso libro de Yotam Ottolenghi, El Gourmet Vegetariano. No he cambiado ni un solo punto, ni una sola coma; no puedo cambiar la receta de un maestro que sale perfectamente bien a la primera. 

Aquí tenéis la receta. Primero, leedla, después, hacedla, y por último, sucumbid.

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Receta de Croquetas de berenjenas con mayonesa de ajo negro

Ingredientes (Para 6 personas)

  • 4 berenjenas medianas
  • 280 gr de patatas cocidas y chafadas
  • 1 huevo tamaño "L" batido
  • 140 gr de queso feta desmigado
  • 20 gr de queso Parmesano rallado
  • 1/2 cdta de sal
  • Pimienta negra molida
  • 200 gr de pan rallado tipo Panko
  • 1-2 huevos para rebozar
  • Aceite de oliva para freír
  • 4 cdas colmadas de mayonesa
  • 2 dientes de ajo negro
Elaboración
  1. Empezaremos asando las berenjenas:
    1. Precalienta el horno a 140ºC. Lava y seca las berenjenas, masajéalas con un poco de aceite, pínchalas con la punta de un cuchillo y colócalas en una fuente de horno. Gíralas de vez en cuando. Deberán quedarte con la piel ennegrecida y arrugada. Déjalas enfriar antes de pelarlas y extraer la pulpa.
    2. Pon la carne de la berenjena sobre un colador durante 30 minuto para que escurra los jugos tras el asado. Nos han de quedar unos 600 gr de pulpa.
  2. En un recipiente amplio ponemos la carne de la berenjena troceada, la patata cocida, el huevo, el queso feta, el queso Parmesano, la mitad del pan rallado y sal y pimienta al gusto. Mezclamos con un tenedor, tapamos con film transparente y reservamos en la nevera al menos durante una hora.
  3. En un recipiente pequeño ponemos la mayonesa, pelamos y aplastamos los dos dientes de ajo negro y los añadimos a la mayonesa. Tapamos y reservamos en la nevera hasta el momento de consumirlo.
  4. Transcurrido el tiempo de reposo formaremos las croquetas. Batimos uno o dos huevos y preparamos un plato hondo con la mitad del pan rallado. Con las manos ligeramente humedecidas en agua tomamos porciones del tamaño de una nuez de la mezcla de berenjena, la pasamos por huevo batido y a continuación por el pan rallado. Reservamos las croquetas en una fuente amplia para que el pan rallado se vaya secando con la temperatura ambiente. 
  5. Preparamos una sartén honda con abundante aceite de oliva y la calentamos a fuego medio-fuerte para freír en ella las croquetas, volteándolas con cuidado para que se doren uniformemente. Una vez doradas las retiramos a un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de aceite. 
  6. Las servimos en la mesa acompañándolas de la mayonesa de ajo negro. ¡Y a disfrutar!





Arroz meloso con sepia, rape y carabineros

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Arroz meloso con sepia, rape y carabineros

Este arroz meloso con sepia, rape y carabineros es uno de los arroces más sabrosos que hemos comido en casa últimamente, y se lo debo al chef malagueño Dani García (con perdón por el arroz con bogavante que hace mi suegra, que está también de vicio).

Es indiscutible que el mayor fundamento de un arroz está en el fumet. Bajo mi punto de vista, es un error enorme no bañar un arroz en un buen fumet. Para facilitarnos la vida, en el mercado podemos encontrar una gran variedad, y algunos son de una calidad muy buena. Pero una vez que ya has probado a hacer un sabroso y contundente fumet en casa, y lo siento por las marcas comerciales, que se quite todo lo demás. Aunque es innegable que en el caso de falta de tiempo para prepararlo, podemos echar mano de uno de esos fumets que nos apañan tan bien cuando nos acompañan las prisas. 

Lo espectacular de este fumet está en la variedad de ricos ingredientes con los que se consigue un color y un sabor extraordinarios. Todo son beneficios cuando sofríes restos de pescado, verduras y condimentos naturales. A medida que vas oliendo y vas viendo el precioso color que va adquiriendo el fumet, te relames de gusto al pensar en el resultado final del arroz cuando haya absorbido todos esos sabores y se tiña de ese bonito color rojizo.

Elegir un buen arroz es igualmente primordial. Yo te recomiendo emplear un arroz bomba, puesto que para este tipo de elaboraciones es el mejor y además no se pasa, manteniéndose el grano entero sin abrirse como una esponja.

No te voy a engañar, y he de decirte que elaborar este arroz meloso lleva su tiempo entre picar los ingredientes, esperar a que se elabore el fumet y cocinar el arroz. Pero créeme que la recompensa lo suple todo y merece la pena inmensamente. 


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Receta de arroz meloso con sepia, rape y carabineros

Ingredientes (Para 4 personas)

Para el arroz
  • 300 gr de arroz bomba
  • 1 cebolla mediana
  • 1 pimiento verde italiano de tamaño mediano
  • 1 pimiento rojo italiano de tamaño mediano
  • 2 tomates pequeños rallados
  • 400 gr de sepia limpia
  • Un lomo de rape de tamaño mediano
  • 4-8 carabineros (dependiendo del tamaño)
  • 1 diente de ajo
  • 1 cda de perejil fresco picado
  • 1 cdta de carne de ñora
  • Unas hebras de azafrán
  • Sal
  • Fumet de pescado
  • Aceite de oliva virgen extra
Para el fumet de pescado
  • Huesos de rape limpios
  • Las cabezas y las pieles de los carabineros
  • 20 gr de apio
  • Medio puerro
  • 100 gr de cebolla
  • 2 tomates pequeños
  • 1 zanahoria
  • Unas ramitas de perejil fresco
  • 10 granos de pimienta negra
  • 2 dientes de ajo pelados
  • 1 cdta de pimentón dulce
  • 50 ml de coñac
  • 2 litros de agua
  • Aceite de oliva virgen extra
Elaboración
  1. Comenzamos elaborando el fumet de pescado: ponemos a calentar dos cucharadas de aceite en una cazuela amplia y doramos los huesos de rape junto con las cabezas y las pieles de los carabineros. Aplastamos las cabezas para extraer los jugos. Reservamos las colas de los carabineros.
  2. Añadimos el apio, el puerro, la cebolla, los tomates y la zanahoria pelados y cortados en trozos toscos. Añadimos también el perejil, la pimienta, los dientes de ajo y sofreímos todo junto durante unos 5 minutos. 
  3. Agregamos el pimentón y removemos rápidamente. Vertemos el coñac y cocinamos durante 1-2 minutos para que se evapore el alcohol. Por último, añadimos el agua y llevamos el fumet a ebullición. Una vez que comience a hervir, bajamos la potencia del fuego y lo cocinamos a fuego medio 30 minutos aproximadamente. 
  4. Mientras tanto vamos a preparar los pescados y las verduras para el arroz. Por un lado comenzamos pelando la cebolla y picándola muy, muy finamente. Haremos lo mismo con los dos tipos de pimiento y la cebolla. Pelamos el diente de ajo y lo machacamos en un mortero con la cucharada de perejil y una pizca de sal. Reservamos todo.
  5. Por otro lado cortamos la sepia en daditos pequeñitos, y también cortamos en dados un poco más grandes el rape, puesto que encogerá bastante cuando lo cocinemos. 
  6. Una vez que el fumet está listo lo filtramos y lo reservamos, procurando mantenerlo caliente para añadírselo al arroz a medida que lo vayamos necesitando y no corte su punto de cocción.
  7. Empezamos con el arroz: en una tartera amplia calentamos 2-3 cucharadas de aceite y marcamos la sepia y el rape durante 3-4 minutos. Los retiramos a un plato.
  8. En el mismo aceite sofreímos la cebolla y los pimientos a fuego suave (5 minutos aproximadamente) y removiendo de vez en cuando. Agregamos el tomate rallado y sofreímos hasta que se haya evaporado su jugo. Incorporamos el majado de ajo y perejil y removemos. 
  9. Añadimos el arroz y lo nacaramos (sofreír hasta que se ve un punto blanco en el centro del grano) y entonces agregamos la carne de ñora. Removemos rápidamente y vertemos fumet caliente hasta cubrir el arroz. Distribuimos unas hebras de azafrán por encima. A partir de aquí añadiremos fumet caliente a medida que veamos que se va consumiendo. De vez en cuando movemos la cazuela con movimientos circulares, pero en ningún momento removemos el arroz con cuchara, espátula o similar para evitar romper el grano. Rectificamos el punto de sal a mitad de la cocción.
  10. Distribuiremos las colas de carabineros 3-4 minutos antes de que el arroz termine de cocinarse (en total 18 minutos aproximadamente). La textura del fumet que cubre el arroz ha de ser suave, cremosa y melosa.
  11. Antes de llevar a la mesa espolvoreamos unas hojitas de perejil fresco picado, ¡y listo!
Receta vista en Hacer de comer