Panecillos de hamburguesa crujientes con cebolla

09 marzo 2015 8 comentarios

panecillos de hamburguesa


Hace ya unas semanas (y me salen los colores al decirlo), Lékué me invitó a formar parte de un reto: #LékuéBurger, pero diversos compromisos y falta de tiempo me impidieron estar ahí y aportar mi granito de arena para la ocasión. No es que ahora ande más ligera de tiempo, que ya querría yo, pero hice mi receta, y tenía que compartirla con vosotros, porque en casa somos muy fans de las hamburguesas caseras y un pan como el de hoy le va que ni pintado. La hamburguesa, eso sí, en breve :)

Para hacer esta receta he seguido los consejos que Su, de Webos Fritos, compartió con un grupo de bloggers recién iniciado este año en un taller de pan. Es una masa de pan básica, al 70% de hidratación, lo cual quiere decir que la masa lleva un 70% de ingrediente líquido con respecto a la cantidad de harina. Le he añadido las proporciones de panadero, que son un 2% de sal y un 5% de levadura fresca. Y la he enriquecido añadiendo cebolla crujiente, que le da un toque riquísimo.

Pero estos panecillos de hamburguesa no son los típicos bollitos blanditos que nos venden en los supermercados. Yo quería que tuvieran una corteza crujiente y una miga blanda, para evitar que se rompan al comer nuestra hamburguesa, y que es una de las cosas que menos me gustan de este tipo de pan. Y lo he conseguido, vaya que sí :)

Para conseguir una corteza crujiente no se necesita otra cosa que agua. Ese agua, vertido sobre la base de nuestro horno, genera un vapor que a alta temperatura logrará que el pan quede crujiente en su superficie. Nada de agua, huevo, mantequilla ... No, no, no. Agua y nada más que agua. 

¿Lo quieres comprobar por ti mism@?



panecillos de hamburguesa



Ingredientes (Para 4 panecillos)


  • 375 gr de harina de fuerza
  • 290 ml de agua templada
  • 8 gr de levadura prensada de panadero
  • 1 cdta de miel
  • 7 gr de sal de mesa
  • 2 cdas de cebolla crujiente

Elaboración

  1. En un vaso ponemos un poco del agua que tenemos que emplear y diluimos en ella la levadura junto con la miel. Removemos y reservamos cinco minutos.
  2. En en recipiente, en mi caso en el Kit Panera de Lékué, mezclamos la harina con la sal, le añadimos el agua con la levadura y el resto del agua, que iremos incorporando poco a poco a medida que vayamos necesitando.
  3. Quedará una masa un poco pegajosa, pero no por ello habéis de añadir más harina. Necesita aire y reposo. Amasamos durante unos diez minutos siguiendo la técnica del amasado francés para incorporar aire. Para poner en práctica esta técnica, seguimos los siguientes pasos:
    1. Ponemos la masa sobre una superficie limpia, la cogemos en posición perpendicular a nosotros como quien coge un bocadillo, la giramos y la subimos hasta la altura de los ojos.
    2. Dejamos caer la masa en la encimera y sin soltarla la estiramos hacia nuestro cuerpo, aún pegada a la encimera y la doblamos hacia adelante como cerrándola. De esta manera atraparemos aire dentro de la masa y poco a poco irá cambiando de textura, más uniforme y elástica, y menos pegajosa.
    3. Damos forma de bola a la masa, la barnizamos de aceite y la guardamos en el Kit Panera, o en un recipiente apropiado, tapándolo para que no esté en contacto con corrientes.
  4. Dejamos reposar la masa hasta que haya doblado su volumen, que dependiendo de la temperatura ambiental, variará, pero aproximadamente entre hora y hora y media. Intentad no tener la masa cerca de una fuente de calor para que el gluten no desarrolle rápidamente y vaya liberándolo despacio.
  5. Transcurrido este tiempo, desgasificamos la masa unos minutos. Añadimos la cebolla crujiente y amasamos para que se reparta bien. 
  6. Cortamos la masa en cuatro porciones de peso similar. Amasamos cada una de ellas siguiendo la técnica francesa, les damos forma de bola y las reservamos en una bandeja de horno, cubiertas con abundante harina y tapadas por un paño de algodón. Para que el paño no toque la masa, pongo dos briks de leche en los laterales, y estos sostendrán el paño en el aire.
  7. Precalentamos el horno a 250ºC.
  8. Antes de meter los panes en el horno, le hacemos unos cortes en forma de cruz. Los cortes han de ser rápidos y con decisión para no rasgar la masa.
  9. Introducimos los panes, echamos medio vaso de agua en la base del horno. Transcurridos cinco minutos abrimos la puerta del horno ligeramente y contamos diez segundos para que salga el vapor.
  10. Añadimos diez minutos más de tiempo a la misma temperatura. Bajamos la temperatura a 220ºC y horneamos durante cinco minutos más o hasta que queden doraditos en su superficie.

8 comentarios han dado alegría a esta entrada

  1. excelente receta Yolanda, me encantan los panes caseros, seguiré tu receta, bssss

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  2. Eu adoro fazer pão ,estes ficaram fantásticos
    Boa semana
    bjs

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  3. Tienen una pinta estupenda y el toque de la cebolla crujiente tiene que estar riquísimo. Nada como hacer pan en casa. Besos

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  4. Madre mía! Espectacular receta, y fotos! Me encanta hacer el pan en casa. Un beso

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  5. Hoy tengo hamburguesas en el blog, así que me llevo tus panecillos para probarlos con ellas! Besiños.

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  6. Que chulos que te han quedado los panecillos.
    Aquí también somos muy fans de las hamburguesas, nos gusta variar de pan, hamburguesas, condimentos y guarnición.
    Pero el pan lo voy a comprar a difere tes panaderías jajaja
    un beso

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  7. Te han quedado perfectos!! Me los apunto porque yo los hago diferentes y así iré variando. Me ha encantado lo crujientes que se ven!
    Un beso

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  8. Hola Yolanda, qué tal va todo? Tengo que decirte que anoche probamos estos panecillos en la cena y creo que ya se van a quedar en casa. Nos gusto el crujiente del pan y la mezcla tierna de la miga, lo dicho que pienso seguir haciéndolos porque están muy , muy ricos. Gracias por la receta. Muchos besos que sepas que os tengo muchas veces en mi mente.

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