Pastel de salmón, patata y espinacas

13 octubre 2015 5 comentarios

pastel-de-salmón-patata-y-espinacas


¡Qué orgullosa me siento de la receta de hoy! Un plato de aprovechamiento, un dos por uno, por ser un plato más que completo, completísimo, y porque está requete bueno. ¡Delicioso!

El hecho de tener que dejar la comida preparada de un día para otro para que sea un llegar-a-casa-calentar-y-listo, no querer meter a mi hija en los fogones sin mi presencia más que lo justo y necesario hace que busque elaboraciones completas que sirvan como plato único.

Un poco de salmón  a la plancha que sobró del día anterior, unas yemas de huevo de otras elaboraciones que no las necesitaban, y un tira de lo que se te antoje de la despensa, pero que encaje, dio como resultado este Pastel de salmón, patata y espinacas por el que apuesto a que en tu casa tus comensales alargarán el plato pidiéndote más.

¿Qué? ¿Apuestas algo?

pastel-de-salmón-patata-y-espinacas


Ingredientes (Para 2 personas)
  • 200 gr de salmón fresco sin piel ni espinas
  • 200 gr de patatas
  • 40 gr de puerro
  • 340 ml de leche evaporada
  • 90 gr de queso Cheddar rallado
  • 100 gr de brotes de espinacas
  • 30 gr de nueces picadas grosamente
  • 2 yemas de huevo
  • 1 cucharada de queso parmesano rallado
  • Sal
  • Pimienta
  • Eneldo
  • Aceite de oliva
  • 1 cucharita de mantequilla
Elaboración
  1. Lavar, secar y picar el puerro muy finamente. Reservar.
  2. En una cazuela antiadherente, ponemos una cucharadita de aceite y planchamos el salmón, salpimentado previamente, a fuego fuerte durante un minuto por cada lado. Quedará un poco crudo, pero no importa, puesto que terminará de cocinarse en el horno. Retiramos y reservamos.
  3. En la misma cazuela ponemos la cucharada de mantequilla y freímos el puerro a fuego suave y removiendo con frecuencia. 
  4. Mientras tanto, pelamos la patata y la partimos en trozos pequeños para que se cueza más rápidamente. La añadimos a la cazuela con el puerro cuando este comience a ablandarse. Añadimos la leche evaporada, salpimentamos y llevamos a ebullición. Cuando rompa a hervir, bajamos el fuego a la mitad de potencia y dejamos cocer diez minutos. Al final, machacamos las patatas con un aplasta patatas. Añadimos 50 gramos de queso Cheddar, removemos y dejamos que se funda con el calor.
  5. Precalentamos el horno a 190ºC en modo gratinado.
  6. Añadimos los brotes de espinacas, mezclamos. Incorporamos el salmón desmenuzado, las dos yemas de huevo batidas, las nueces picadas y rectificamos de sal y pimienta si fuera necesario.
  7. Espolvoreamos el resto del queso Cheddar por encima, repartimos la cucharada de parmesano y terminamos espolvoreando un poco de eneldo. 
  8. Gratinamos hasta que el queso se haya derretido y dorado suavemente.
Notas y consejos
  • Es importante controlar en todo momento la leche evaporada mientras llega al punto de ebullición pues es fácil que a falta de removerla, se pegue en el fondo de la cazuela. De ahí que sea también aconsejable hacerlo con un utensilio de base antiadherente. 

5 comentarios han dado alegría a esta entrada

  1. ¡Que pintaza, dan ganas de meterle mano! Se ve divino.
    Un beso, feliz semana.
    Marhya (enmilbatallas.com)

    ResponderEliminar
  2. Un plato de 10. Tiene que estar para chuparse los dedos, me gusta mucho.

    ResponderEliminar
  3. La verdad es que los platos de aprovechamiento te hacen sentir "superamadecasa" jijiji. Me da mucho cargo de conciencia tirar algo de comida sabiendo que hay gente que no tiene nada ..... aprovechamiento al poder !!!!

    ResponderEliminar
  4. Si que tiene buena pinta, con permiso me lo llevo, yo también tengo que preparar la comida de un día para otro y se me acaban las ideas y luego al final siempre repito con lo mismo. Muchas gracias por compartirlo. Besos!!

    ResponderEliminar
  5. Pues que buen aprovechamiento! no conocía tu blog, pero me gusta mucho y las fotos más!
    felicidades y me quedo por aquí.
    un beso

    ResponderEliminar

¡Exprésate! Di lo que opinas, haz una sugerencia, coméntame una duda ... lo que quieras, que será bien agradecido y recibido.