CUPCAKES DE BANOFFEE

Cupcakes banoffee_1 

 Aunque la primavera comienza en marzo, realmente no se hace sentir hasta llegar mayo, el mes de las flores. Abril tiene una labor importante: hacer que las nubes lloren y lloren para que los campos, parques y jardines luzcan coloridos y bonitos durante el mes de mayo y lo que se pueda de junio. Nos gusta salir más, aprovechar las horas de luz, las agradables temperaturas. Todo cobra vida a nuestro alrededor. Pero también es verdad que para los sufridos alérgicos, pasear por un entorno natural no es nada reconfortante, pero ni tan siquiera pasear por la ciudad por una zona de árboles. Y al final ... ¿nos quedamos en casa? ¡Cuántas contradicciones!

Para celebrar que estamos viviendo la primavera os traigo una receta repleta de flores, pero flores comestibles, que adornan unos cupcakes. ¡Mis primeros cupcakes! Y me he estrenado a lo grande, porque lo he hecho con una receta de Peggy Porschen y su libro Boutique Baking, un libro que tengo la suerte de tener ocupando un lugar en mi estantería de libros de cocina y que conseguí tras ganar el concurso de dulces internacionales de El Pastelito Valiente.

Mis primeros cupcakes están elaborados basándose en una receta archiconocida en el mundo de la repostería británica: banoffee pie. El término banoffee está compuesto por el inglés banana (plátano) y toffee, y esos son sus dos ingredientes principales; una bomba en todos los sentidos, y sobre los que os puedo asegurar que son una auténtica delicia.

Para elaborarlos me he rodeado de los mejores utensilios que se pueden encontrar en el mercado: unos moldes para magdalenas de silicona, unos preciosos cortapastas que imprimen flores de diferentes tamaños sobre una pasta de chocolate moldeable y muy fácil de trabajar. Todo ello de la famosa firma Silikomart.

Cupcakes banoffee_Silikomart

Siempre que hago magdalenas o muffins utilizo un molde de metal con doce cavidades. La diferencia que he apreciado entre este molde y las cápsulas de silicona es que al cocer las magdalenas en las cápsulas de silicona la superficie de la magdalena no se dora tanto, y queda más suave y tierna. La experiencia me ha gustado plenamente, así que se convertirán en un utensilio al que sacaré mucho rendimiento.

Si vosotros deseáis celebrar la primavera conmigo y con estos preciosos y riquísimos cupcakes, no os perdáis la receta.

Ingredientes (Para unos 8 cupcakes, aunque según la receta original, de estas cantidades salen 12, que lo dudo)

Para el frosting
  • 100 gramos de queso tipo Philadelphia a temperatura ambiente
  • 100 gramos de mantequilla sin sal reblandecida
  • 100 gramos de azúcar glas
  • 25 gramos de plátano maduro machacado
Para las magdalenas
  • 100 gramos de mantequilla sin sal reblandecida
  • 100 gramos de azúcar blanquilla
  • Una pizca de sal
  • 1/4 de cdta de semillas de vainilla o 1/2 cdta de esencia de vainilla
  • 2 huevos tamaño "L" a temperatura ambiente
  • 100 gramos de harina normal
  • 1/2 cdta de levadura química
  • 1/4 cdta de bicarbonato
  • 35 gramos de pepitas de chocolate
Para el relleno
  • 100 gramos de dulce de leche
  • 1 plátano maduro
Para las flores decorativas
  • Pasta de chocolate moldeable de la firma Silikomart


Cupcakes banoffee_collage


Elaboración

Del frosting
  1. Batimos el queso crema con unas varillas eléctricas hasta que quede suave. 
  2. Aparte batimos la mantequilla y el azúcar hasta que quede una mezcla blanquecina y esponjosa.
  3. Incorporamos una mezcla a la otra, en pequeñas porciones, y seguimos batiendo hasta que quede una mezcla homogénea.
  4. En último lugar añadimos el plátano maduro machacado y mezclamos bien. Disponemos la crema en una manga pastelera con una boquilla redonda lisa y la refrigeramos en la parte más fría de la nevera.
De las magdalenas
  1. En un robot de cocina, mejor que con las varillas, batimos la mantequilla, el azúcar, la pizca de sal y la vainilla hasta que quede una mezcla suave y blanquecina.
  2. En un recipiente aparte batimos los huevos y los incorporamos poco a poco a la mezcla anterior. Si vemos que se corta la masa, añadimos un poco de la harina que añadiremos posteriormente, batimos y seguimos incorporando el huevo. Una vez finalizado con el huevo, añadimos el resto de la harina, la levadura y el bicarbonato. Mezclamos bien, y ya en el último momento añadimos las pepitas de chocolate, que mezclaremos con una espátula.
  3. Precalentamos el horno a 175ºC.
  4. Preparamos los moldes de silicona aptos para magdalenas y sobre ellos unas cápsulas de papel, si lo prefieres, como fue mi caso. Rellenamos dos tercios de las cápsulas, o hasta la marca dibujada en el interior de las cápsulas y los introducimos en el horno. Cocemos entre 12 y 15 minutos, hasta que la superficie esté ligeramente dorada o que al pinchar la masa con un palillo, este salga limpio.
  5. Retiramos las magdalenitas a una rejilla para que se enfríen por completo
Del relleno
  1. En un recipiente mezclamos el plátano hecho puré y el dulce de leche. Mezclamos bien.
  2. Una vez que las magdalenas están totalmente frías, vaciamos una pequeña parte con la ayuda de un  sacabolas, y rellenamos el hueco con la mezcla hecha a base de dulce de leche y de puré de plátano hasta la superficie.

Para decorar
  1. Sacamos la manga pastelera con el frosting de la nevera y decoramos las magdalenas con ella. Comenzamos por la parte exterior de la magdalena y rodeándola nos acercamos al centro donde terminamos dándole la forma de un pequeño pico.
  2. Trabajar la pasta de chocolate moldeable es muy fácil. Pellizcamos la pasta con los dedos para romper pequeños trozos a los que iremos dando forma a base de amasar con los propios dedos. Con la ayuda de un rodillo estiramos la pasta hasta darle el grosor deseado, y en mi caso de unos dos o tres milímetros e imprimimos los cortapastas para conseguir las formas deseadas. Si deseamos pegar unas flores sobre otras, lo haremos con unas gotas de agua, y con las flores conseguidas decoramos los cupcakes a nuestro gusto.
  3. Guardamos en la nevera para que la crema no pierda cuerpo, y llegado el momento ... ¡a disfrutar!
Notas

He modificado la cantidad de azúcar que se emplea para la elaboración del frosting porque me parecía excesivo: 500 gramos de azúcar glas por 200 gramos de mantequilla y 200 de queso crema. He conseguido un dulzor muy equilibrado, pues no podemos olvidar que tanto el plátano, por estar maduro, y el dulce de leche, aportan una gran cantidad de azúcar.