Huevos benedictinos { Eggs Benedict }

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Huevos benedictinos

Si eres un entusiasta de los archiconocidos brunch, ese término anglosajón que se refiere a esos desayunos tardíos o almuerzos tempranos, es muy probable que te hayas dado cuenta de que uno de los platos que forman parte de toda carta de brunch es el de los huevos benedictinos, o eggs Benedict. Sí, es cierto, se han convertido en una moda, para algunos una moda de lo más esnob, pero que sin duda alguna ha hecho emerger una elaboración que tiene sus orígenes allá en el siglo diecinueve. 

Dicen, que por aquel entonces, curaron la resaca de un corredor de bolsa que llegó al restaurante de un afamado hotel neoyorkino pidiendo pan tostado con mantequilla, bacon crujiente, dos huevos poché y una buena cantidad de salsa holandesa. Y tal efecto milagroso cura-resacas tuvo que desde entonces forma parte de la gran colección de recetas clásicas con huevo. 

Para hacer un huevo benedictino se necesita una cama: el pan; una proteína: el bacon y el huevo poché; y la salsa holandesa. Hoy en día existen ya muchas versiones que lo que han hecho ha sido enriquecer la cantidad de diferentes opciones de las que disfrutar de un decadente huevo benedictino. Hay quien pone jamón serrano donde otros ponen el bacon, o también salmón ahumado, o quien aboga por una carne cero en grasas prefiere jamón york o pavo. De poco sirve tener en cuenta las calorías que pueda aportar este elemento proteico si obviamos la salsa holandesa, una rica y densa salsa elaborada a base de yemas de huevo y mantequilla derretida y con un toque cítrico bastante marcado y que lo es todo en esta delicia de plato.

Elaborar una salsa holandesa es fácil, pero requiere cierta técnica, y es tan delicada que si se altera la temperatura, se puede cortar. Arreglar una salsa cortada tampoco es complicado, pues se soluciona agregando una yema más y mezclando de nuevo. Pero el disgusto de que se te haya cortado la salsa no te lo quita nadie. 

Mi primera experiencia con la salsa holandesa fue precisamente esa que te acabo de contar. Así que decidí buscar una receta que realmente me garantizara mejores resultados. Eso sí, una vez hecha la salsa, es para servirla inmediatamente, pues  no se puede recalentar de nuevo.

A pesar de esos pequeños contratiempos, te puedo asegurar que una vez que tienes un huevo benedictino delante de ti, lo único que estás deseando hacer es devorarlo. Y te aseguro que querrás repetir con otro más. 

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Receta de Huevos benedictinos

Ingredientes (Para 4 personas)

  • 115 gr de mantequilla sin sal
  • 3 yemas de huevo
  • 2 cdas de zumo de limón
  • 1/2 cdta de sal
  • Pimienta al gusto
  • 4 huevos 
  • 8 lonchas de bacon
  • 4 English muffins
  • Cebollino para espolvorear
Elaboración
  1. Ponemos la mantequilla a derretir en un cazo. Notaremos que empieza a borbotear por efecto del suero de la mantequilla. Una vez que deje de borbotear, el suero se habrá evaporado. Retiramos la espuma que se habrá acumulado en la superficie, filtramos por un colador o estameña y reservamos caliente.
  2. Ponemos abundante agua con sal a calentar en una cazuela; no ha de hervir.
  3. Cascamos los huevos y uno a uno los ponemos en un colador para que escurra el exceso de agua. Los vamos retirando a un cuenco para escalfarlos cuando el agua esté caliente.
  4. En el vaso de una batidora ponemos las yemas de huevo, el zumo de limón, la sal y la pimienta y comenzamos a batir. Vamos añadiendo la mantequilla derretida en forma de hilo, despacio. Notaremos cómo la salsa cambia de consistencia y de color. Ha de quedar una textura similar a unas natillas. Si quedara muy espesa, añadimos una cucharadita de agua caliente, nunca hirviendo, y la incorporamos en la salsa. Tapamos y reservamos.
  5. Ponemos a calentar una sartén y doramos las lonchas de bacon por ambas caras. Reservamos.
  6. Una vez que el agua esté caliente, damos vueltas al agua con una cuchara para formar un remolino, volcamos el huevo dentro y lo cocinamos entre 5 y 6 minutos. Los retiramos a un plato con papel de cocina para que absorba el agua. Reservamos.
  7. Ponemos a calentar al fuego una sartén. Abrimos los muffins ingleses introduciendo un tenedor alrededor del panecillo, lo doramos por la cara interior en una sartén y reservamos.
  8. Para montar el plato, vertemos un hilo de aceite sobre el pan que servirá de base, ponemos el bacon, el huevo y napamos con la salsa holandesa. Espolvoreamos un poquito de cebollino picado por encima y acompañamos con la tapa de pan. ¡Y listo!

Receta de salsa holandesa de En casa contigo, y de los muffins ingleses de Esbieta.





2 comentarios:

  1. Muy chula la receta y las fotos. La salsa holandesa yo la hice a mano una vez y salió bien pero con la thermomix es garantía de éxito. Los huevos poché parece mentira pero nunca me he atrevido a hacerlos. Pero lo mismo te cojo la receta para una serie que voy a empezar en mi blog sobre desayunos del mundo.

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    1. Nunca la he hecho con thermomix, pero no descarto hacerla alguna vez porque nos simplifica mucho la vida.

      Harás muy bien en incorporar esta receta en tu colección. Te puedo asegurar que de la mía ya no sale; garantía de éxito.

      Un saludo

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