Galletas de tahina

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Jamás pensé que utilizar un ingrediente como el tahina para hacer unas galletas podría hacer de esta receta algo tan, tan delicioso. También he de deciros que estas galletas, a la par que deliciosas son ... ¡peligrosas! 

Pues sí. Son peligrosas por lo altamente adictivas que son y sus poderes son tales que muy fácilmente puedes convertirte en todo un monstruo devora galletas, je je je.

El tahina es un producto muy común en la cocina de Oriente Medio; sin ir más lejos, el popular hummus lo incluyen entre sus ingredientes. 

El tahina, o pasta de sésamo, se consigue triturando las semillas de sésamo hasta convertirlas en puré. La fricción a lo largo del proceso de triturado provoca, al igual que en los frutos secos, que las semillas de sésamo desprendan todo su aceite, un aceite muy beneficioso, por cierto.

La receta que he seguido se encuentra en uno de los mejores libros de cocina de mi biblioteca: Jerusalem, de Yotam Ottolenghi y Sami Tamimi, un libro que contiene recetas nacidas por la influencia de tres cocinas en la tierra de estos dos grandes cocineros: la musulmana, la judía y la cristiana, una esplendorosa colección de recetas suculentas y muy atractivas.


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Receta de galletas de tahina


Ingredientes (Aproximadamente 30 galletas)
  • 130 gr de azúcar glas
  • 150 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 110 gr de tahina
  • 1/2 cdta de esencia de vainilla
  • 1 cdta de canela molida
  • 260-270 gr de harina de trigo de todo uso
  • 25 ml de nata o leche
  • Un poquito de leche y semillas de sésamo para decorar
Elaboración
  1. En el vaso de un robot, o con unas varillas eléctricas, batimos la mantequilla con el azúcar glas.
  2. Incorporamos la tahina, la esencia de vainilla, la canela, la harina y la nata o leche. Mezclamos bien. Se formará una masa con textura similar a migas de pan gruesas.
  3. Volcamos la masa en una superficie de trabajo y amasamos hasta integrar los ingredientes. Envolvemos en film transparente dándole forma de cilindro y guardamos en la zona más fría de la nevera durante 30 minutos. 
  4. Precalentamos el horno a 200ºC y forramos dos bandejas de horno con papel vegetal.
  5. Formamos bolitas pequeñas de aproximadamente 20 gramos de peso, las colocamos en las bandejas dejando una separación entre ellas de unos 3 centímetros. Usamos los dientes de un tenedor para dibujar unas marcas en cruz en la galleta, aplastándola ligeramente al mismo tiempo.
  6. Barnizamos la superficie de las galletas con un poquito más de leche o de nata y espolvoreamos unas semillas  de sésamo encima.
  7. Introducimos la bandeja de las galletas en el horno y las cocinamos entre 15 y 17 minutos. Han de quedar blanditas al tacto, pero cuando se enfríen se endurecerán. Las dejamos enfriar en la bandeja y después las pasamos a una rejilla. A continuación introducimos la segunda bandeja y procedemos de la misma manera que con la primera.
  8. Conservar las galletas en un recipiente con cierre hermético.










5 comentarios:

  1. Woaaaah, me quiero morir, es una receta cruel, encima tengo un bote abierto de tahina en la nevera, y es demasiado fácil de hacer. No pienso hacerla porque sé que te voy a odiar, jajajjaja !! Beso.

    P.D. : Ya mismo caen, jejjeje !!

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  2. Nos has dejado.... con la boca abierta!! Superdeliciosas deben estar, te copiamos la receta!
    Un beso de las chicas de Cocinando con las Chachas

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  3. Tienen un sabor delicioso,pero me han salido duras...he amasado con la termo en lugar de hacerlo a mano, puede ser por eso?? No soy muy ducha preparando dulces..:(

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    Respuestas
    1. ¡Hola!

      Es cierto que tienen un sabor sin igual. Sobre lo que me comentas, que te han salido duras, lo cierto es que no son galletas de textura abizcochada, si es eso lo que esperabas encontrar, sino más bien duritas y crujientes.

      Si te han salido realmente duras, duras, prueba a añadir menos harina o a añadir líquido. Si antes de hornear la masa se te cuartea, es señal de que necesita más líquido, pues está poco hidratada. Es como le ocurre a la tierra cuando está seca: se abre. Si te decantas por añadir líquido, hazlo en pequeñas cantidades, a cucharadas, lo suficiente como para hidratarla y poder trabajarla sin que te cueste esfuerzo.

      Espero haberte ayudado. Si te animas a hacerlas, que por el sabor, no lo dudo, ven a contarme qué has hecho.

      Muchas gracias por tu confianza.

      Un saludo

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