Orejas de Carnaval

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Orejas de Carnaval

Creo no equivocarme mucho al decir que muy posiblemente España sea uno de los países más ricos en cuanto a variedad de dulces que se fríen en sartén. Técnicamente estas elaboraciones son conocidas como "frutas o frutillas de sartén", o más comúnmente "dulces de sartén". Un buen ejemplo de ello son las orejas de carnaval, protagonistas de nuestra entrada de hoy. Pero, ¿quién no ha oído hablar de las rosquillas fritas, de los buñuelos de calabaza, de los canutillos rellenos de crema, de los pestiños, de los casadielles, de las torrijas o de las flores fritas?

Las "frutas de sartén" son elaboraciones, normalmente masas, que se fríen en abundante aceite y endulzadas con miel, o en ocasiones con azúcar. Es una técnica repostera muy habitual en la cocina española y que se viene poniendo en práctica desde la época medieval, siendo predominantemente típica de la cocina sefardí. Este método reconoce como "fruta" la masa que se ha elaborado con ingredientes más que habituales en nuestras cocinas: huevos, harina, azúcar y una grasa, normalmente manteca de cerdo o mantequilla, aunque actualmente se encuentran versiones en las que se emplea el aceite vegetal como sustituto. 

Las orejas de Carnaval, o como popularmente se han conocido siempre en mi familia: orejas de burro, son uno de los dulces fritos más tradicionales en la época de Carnaval, mayormente en Galicia, aunque son sumamente conocidas en Castilla-León, de donde proceden mis padres. Se trata de un dulce de forma irregular, de aspecto muy fino y frágil, y de textura crujiente. 

En lo personal, las orejas de Carnaval es de esos dulces de los que guardo entrañables recuerdos. Mi memoria evoca aquellos momentos en los que mi abuela materna mezclaba los ingredientes para hacer las orejas en un amplio recipiente de plástico, los amasaba y posteriormente estiraba la masa con una botella de vino hasta dejarla fina como el papel. Con un cuchillo cortaba forma irregulares de masa y posteriormente las freía, adquiriendo formas que para muchos emulan unas orejas de cerdo. Después entraba yo como pinche y rebozaba las orejas en azúcar. 

Para conseguir una riquísimas orejas de Carnaval es primordial estirar la masa hasta dejarla muy, muy fina para así conseguir que queden sumamente crujientes tras pasar la fritura en aceite caliente, por lo que se fríen antes de lo que tardes en mirar al otro lado. Para la cantidad de ingredientes que te doy, sale una buena cantidad de orejas, aproximadamente para ocho personas, por lo que cunden muchísimo.

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Receta de Orejas de Carnaval

Ingredientes

  • 250 gr de harina de trigo
  • 8 gr de impulsor químico
  • 1 cdta de manteca derretida
  • 1 huevo "M"
  • Zumo de media naranja y la ralladura
  • Un chorrito de anís
  • Aceite de oliva para freír
  • Azúcar granulado o azúcar glas para espolvorear al final
Elaboración
  1. En un recipiente formamos un volcán con la harina y la levadura. 
  2. En otro recipiente batimos el huevo con la manteca, el zumo de la naranja, su ralladura y el chorrito de anís. Lo vertemos en medio del volcán. Con la ayuda de una cuchara integramos los ingredientes poco a poco hasta formar una masa homogénea. Si notamos que la masa se pega mucho en las manos, añadimos un poquito más de harina. 
  3. Amasamos durante cinco minutos hasta que la masa quede fina. La tapamos con film transparente y la reservamos durante una hora en la nevera.
  4. Transcurrido ese tiempo cortamos la masa en dos mitades, engrasamos la superficie de trabajo con aceite y estiramos cada porción con un rodillo hasta dejarla muy, muy fina. Cortamos formas triangulares o irregulares con la punta de un cuchillo y las reservamos hasta freírlas. 
  5. En una sartén ponemos abundante aceite de oliva a calentar y freiremos en él las orejas, primero por un lado y posteriormente las voltearemos para que se terminen de dorar por el otro lado. Las retiramos a un plato con papel de cocina para que absorba el exceso de grasa. Inmediatamente las espolvorearemos con azúcar. ¡Y listo!

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